Ser previsor, 6 puntos que tienes que considerar

Hace unos días fuimos a una boda de día, ya sabes en jardín, música en vivo, fiesta y todo el paquete y claro que también nos topamos con otros papás que llevaron a sus pequeñines. Lo que me llamó la atención fue el grado de previsión de varias cosas, ser previsor está bien, pero cómo saber si te has pasado o si te ha faltado. 

La fiesta en general estuvo bien y fue bastante entretenido observar y escuchar comentarios de otros papás. Por ejemplo, la verdad es que para ese día decidimos “soltarnos el chongo” y dejamos que nuestra hija comiera más botana de la que normalmente comería, esto incluyendo el pastel.

Lo interesante fue escuchar a papás diciendo que sus hijos no pueden probar dulces en la tarde porque si no les es imposible dormir… la verdad es que no se si esto es mito o no, ¡vamos! Estoy de acuerdo que no hay que pasarse de la raya con los dulces, pero así de que no pueden probar nada de nada… no sé, creo que hay más que eso.

Otra de las cosas que marcaron una diferencia importante fue que nosotros llevábamos varios “outfits”, digo al final los niños se ensucian y ni modo, pero no está de más llevar ropa para el cambio, mi esposa además se le ocurrió que como podía llover era necesario llevar algo para que no se mojara, pero que además le permitiera seguir jugando.

Efectivamente llovió y mi hija lució un atuendo para brincar en los charcos… literalmente, porque le pusimos botas de lluvia (cortesía de su abuela materna) más su impermeable, claro que mi hija siguió libre para jugar mientras los demás papás tuvieron que lidiar con sus hijos que querían jugar con mi hija, pero no podían so pena de empaparse.

Al final mi hija jugó muchísimo, comió pastel, botanas, hasta probó del mole que estábamos comiendo… con su consecuente enchilada y risas de todos los que pudimos ver su carita. Antes de llegar a casa, todavía fuimos a comprar un café para terminar el día y mi hija  a su hora acostumbrada durmió y durmió bastante bien, así que no pasó nada ni con los dulces, ni con el pastel ni con la botana.

De todos modos soy de la idea que por más previsor que seas siempre va a suceder aquello que no lograste prever; sin embargo qué tanto debemos estar imaginando lo que puede pasar y qué tanto simplemente es mejor aventarse a la aventura.

Pues en mi opinión personal tienes que ser previsor en algunos aspectos y aquí te comparto la lista:

1) Necesitas pensar que vas a necesitar cambiarle la ropa, no tanto porque vaya a llover sino porque nunca sabes en qué momento se va a tirar el agua encima o la mamila o la comida, así que no está de más que lleves un cambio adicional (esto incluye zapatos).

2) Ser previsor incluye pañales, la regla es sencilla, nunca son suficientes.

3) Si dudas del menú del evento o tienes tus reservas sobre la calidad del lugar al que vas a ir te recomiendo llevar la comida en pequeños envases en la pañalera, de preferencia alimentos que pueden ser consumidos sin necesidad de calentarse, si esto no es posible, afortunadamente en todos lados hay horno de microondas.

En el punto anterior me gustaría decirte, pese que sé que muchos lectores no están de acuerdo con mi postura, que evites en la medida de lo posible alimentos procesados y que esos los uses cuando vayas de vacaciones, es decir, las papillas prefabricadas úsalas cuando vayas de viaje, pero si es una comida en tu ciudad creo que vale la pena el esfuerzo para evitar conservadores innecesarios.

4) Si me hubieran enseñado algo de la paternidad, creo que el temario debería incluir el tema de las carriolas, la verdad es que tenemos dos, una que compramos cuando inició nuestro viaje como papás. La típica carriola que hace maravillas, que es casi casi una tracción 4×4 y todas las monerías… la cual vive arrumbada en un closet desde que compramos una carriola tipo bastón en el supermercado y que además de económica ha sido la mejor compra del mundo.

Así que si andas en eso la verdad es que te recomendaría no complicarte la vida y mejor comprar una carriola que te permita movilidad (especialmente en lugares estrechos).

5) Un punto que suena lógico, pero a muchos se les olvida es que tienes que llevar agua contigo todo el tiempo, no importa a dónde vayas, siempre lleva agua potable en la pañalera para cualquier eventualidad.

6) Un par de juguetes no está de más, nada más considera que los mejores son los que le caben en la palma de la mano, mi hija es feliz con un carrito y con una pelotita.

Casi siempre este es el paquete para salir de casa, nada que nos complique ni que nos haga sufrir. Lo aprendimos de forma empírica especialmente después de algunas salidas en las que por alguna razón simplemente nos faltó llevar algo.

Evidentemente no hay que caer en el extremo de hacer un inventario para salir, especialmente porque la pañalera no cambia mucho, en todo caso lo que cambia es que repones lo que sacaste, como, los pañales, de todos modos siempre puede pasar algo, como por ejemplo, la otra vez mi esposa salió y en la pañalera no llevó toallitas ¿sabes cómo se dio cuenta? Cuando mi hija hizo popó, pero esa será otra anécdota.

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