¿Quiénes somos los papás?

Me llamo Ismael, entré al mundo del blog hace unos cinco años. Soy papá de una niña de 5 años y un niño de 7 meses.

Durante todo el tiempo del blog he intentado comunicar mis experiencias en este rollo de la paternidad así como han pasado.

A veces han salido bien y otras no tanto. Por eso las comunico, porque quiero mostrar cómo todos los hombres podemos y debemos ejercer nuestros roles en la crianza y no quedarnos con la idea de que eso es de mujeres.

El blog

Se divide en varias secciones, actualmente son: anécdotas, estrategias, cartas a mi hija, hitos del desarrollo. Claro que cada una de estas secciones están sesgadas por mi “deformación” profesional, por eso algunas entradas se ve que hablo “desde la piel de papá” y otras que son más profesionales.

Estoy comprometido conmigo con la crianza. Aunque a veces podría hacer las cosas mejor sigo intentando.

La verdad es nunca me había planteado tan seriamente ser o no papá hasta que me casé, a veces creo que solamente me aventé así, a como salieran las cosas.

No es que estuviera negado a la idea de ser papá, simplemente no es lo mismo decirlo por decirlo a ya planear algo para ejecutarlo.

Así fue la primera vez que decidí que me aventaba a ser papá, la verdad es que también fue así para la segunda vez. En retrospectiva casi siempre las mejores decisiones de mi vida las tomé sin tantas vueltas.

Me casé porque una mañana me levanté seguro de que estaba con la persona correcta y sin más pensamiento salí a comprar un anillo y a proponerle matrimonio.

Nació mi hija el día que dije sí, ¿por qué no? y lo mismo para mi segundo bebé, un día fue un sí, necesitamos un integrante más en esta hermosa.

He tenido que aprender millones de detalles sobre la marcha y ha sido muy satisfactorio contar con el apoyo de mi pareja. Yo no había tenido contacto con nada relacionado con criar chamacos.

No tuve primitos a los que cuidar, no tuve un hermano colado al que le llevara diez años, ni primos muy pequeños, así que arranqué mi paternidad desde cero, improvisando desde el momento en el que me dijeron que efectivamente iba a ser papá.

¿Tiene algo de interesante ser papá?

Lo mejor para mí de ser papá es el amor inconmensurable (busqué esta palabra en el diccionario, quería sonar inteligente) que vivo con mis hijos.

Es que cada sonrisa, cada berrinche, cada logro, cada caída, cada pañal, cada reclamo, básicamente cada interacción con mis hijos me llena de vida.

Es tan impresionante verlos crecer, ver cómo se desarrollan en su mente y en su personalidad, cómo tienen gustos tan diferentes, que en verdad me asombra y me llena de orgullo ser testigo de su desarrollo.

Me fascina cuidarlos y me encanta jugar con ellos, me parte el corazón cuando los veo tristes y me siento el más poderoso cuando veo cómo hacen frente a las dificultades.

Lo que de plano odio de ser papá es que no tengo espacio personal, ni orden en casa, ni una sola noche de sueño de corrido.

Ya me acostumbré, pero claro que extraño poder entrar al baño sin que mi hija vaya a preguntarme qué es lo que estoy haciendo; también ya me hice experto escondiéndome cuando como galletas y no quiero compartir.

Lo más importante de todo y creo que es la base para una crianza emocional correcta es fomentar los buenos tratos en casa a través de los buenos tratos.

Me refiero a que hace más ruido lo que hacemos que lo que decimos

No le puedo pedir respeto a mi hija si yo no modelo ese respeto, no puedo pedir que respete límites si yo no respeto límites.

Por lo que los buenos tratos se derivan de la congruencia.

Claro que esta congruencia se logra después de mucho romperse la cabeza, ya que tuve que aprender de cierta manera a dejar de usar el rol de hombre con el que crecí para cambiarlo por uno que no replicara roles y estereotipos negativos.

Para fomentar buenos tratos en casa busco cambiar mi masculinidad, no siempre me sale y a veces me doy cuenta de que me equivoqué hasta pasado algún tiempo.

Pero procuro estar al pendiente y ahora tengo doble reto ya que tengo niña y niño.

Si tuviera que dar consejos…

…a papás creo que lo que te recomendaría sería centrarte en vivir feliz.

La vida siempre va a dar vueltas, habrá crisis personales, económicas, sociales y demás, pero si dejas que entren a tu casa vas a sufrir mucho.

Lo mejor es dejar el mundo afuera y en la casa tener un mundo aparte donde lo prioritario sea el disfrutar a tus seres queridos y crecer en equipo.

Otro consejo para los papás va un tanto de la mano en cambiar la manera en la que los hombres nos relacionamos, al principio es bien difícil, pero vale mucho que aprendas a entrar en contacto con tus emociones y compartirlas con tu familia, a los hijos les hace mucho bien tener un papá que se expresa a tener uno con cara de pared todo el tiempo.

Juega, juega y juega, claro que las primeras veces te va a doler hasta la rabadilla, pero en verdad jugar es la mejor actividad en familia.

Así que no la desaproveches juega todo lo que puedas, conviértete en astronauta o en pastelero, en monstruo o en unicornio, en el hijo, la mamá o hasta la mascota, pero juega siempre.

Ejercer la paternidad es todo un viaje, aprovéchalo. No des nada por sentado, indaga más, lee más, crece. Y lo más importante, ábrete a tus emociones aunque te asustes, siente.

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1 comentario en “¿Quiénes somos los papás?”

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