No se puede ser papá y tener un blog

Es una ironía tener un blog de paternidad y al mismo tiempo ser papá. Más que ironía, son cosas incompatibles.

Hoy tengo ganas de quejarme con mi blog. Esta entrada es eso. Así que no esperes encontrar algo útil de paternidad en estas líneas, hoy no.

Escribir en un blog, con todo lo que conlleva implica mucho tiempo el cual dedico a ejercer mi papel como papá.

Entonces si soy papá no tengo tiempo para escribir y si tengo tiempo para escribir no estoy siendo papá.

Cuando este blog empezó hace cinco años tenía muy claro que era un pasatiempo, una manera de expresarme y de reflexionarme en mi paternidad.

Con el tiempo le agarré cariño al blog y he llegado hasta donde he llegado produciendo mis contenidos.

Papá Pulpo

Ese precisamente es una de las características centrales de mi blog, que no comparto por compartir, cada una de las entradas de este blog las he producido con una intención.

Eso dificulta bastante recibir y aceptar invitaciones constantes a muchos eventos, en primera porque si no tiene que ver con el blog pues no veo para que asistir; en el sentido de que yo sé que cada lugar que se ocupe en el evento es dinero que alguna empresa o persona está poniendo.

Entonces para qué hacerles gastar si al final no van a ver resultados en mi blog, como por ejemplo publicidad.

Luego está Facebook. Actualmente la gente usa Facebook para medir popularidad, por lo tanto bajo esa lógica mi blog no es popular ya que sólo tiene 1500 seguidores.

Lo que la gente no sabe es que el blog recibe su flujo directamente del Internet. Papá Moderno se lee (en orden de visitas) en:

  • México
  • Estados Unidos
  • España
  • Perú
  • Argentina
  • Chile
  • Colombia
  • Canadá
  • Venezuela
  • Costa Rica
  • Ecuador
  • Guatemala
  • El Salvador
  • Alemania
  • Panamá
  • Uruguay
  • Italia
  • Brasil
  • Francia
  • Bolivia

Y para todavía tirar más drama pues resulta que no me encanta ventilar a mi familia en la red, de ahí la poca actividad que tengo en Instagram, tanto de mi blog como en mi red personal.

Pues claro que con esta realidad mi blog no es capitalizable a intereses ajenos a los míos.

Todos los años me hago la misma pregunta ¿renovaré el sitio por otro año? Y después de meditar todo lo que significa soportar el blog, llego casi siempre al 100% de seguridad de que debo de seguir haciéndolo.

Muchas veces lo hago porque me inspiran otros papás que desde su trinchera y sin exposición a público están ejerciendo su paternidad a miles de años luz de los estándares impuestos por el machismo.

Es por ellos que encuentro la energía para seguir mi blog y por lo que decido seguir produciendo contenidos útiles. No me gusta exhibirme sólo por exhibirme y tener algunos likes.

Me gusta que lo que comparto pueda ser de alguna utilidad. Que alguien pueda llevarse o quedarse con algo y eso les permita modificar de alguna manera aquello que no les funcione.

Es una meta ambiciosa y puede que hasta parezca pretencioso. Pero hay demasiado contenido con poca sustancia afectando la crianza de las futuras generaciones, si mi minúsculo granito de arena puede ayudar pues que así sea.

Hoy me quería quejar, nada útil para otros papás. Pasamos una noche difícil “ambos par de dos” escuincles se levantaron toda la “#$%#$ noche. Eso es parte del rol, nada de azotarse por no dormir.

La paternidad tiene eso, que si la ejerces vas a estar cansado, mal dormido, con poco espacio personal.

Nada supera la satisfacción de una tarde con mi hija y con mi hijo simplemente estando juntos… bueno… chance dormir toda una noche lo superaría…

Si te ha gustado comparte...Share on Facebook
Facebook
Tweet about this on Twitter
Twitter

Deja un comentario

Este sitio usa Akismet para reducir el spam. Aprende cómo se procesan los datos de tus comentarios.