Crianza y la eterna duda ¿cómo ser mejor papá?

Existen muchos estilos de crianza, se han escrito millares de entradas, libros, artículos, recomendaciones, posts y demás hablando del tema.

Entonces ¿Por qué voy a hablar de un tema tan usado? ¿Por qué voy a abonar una entrada más a las miles de entradas de estilo de crianza que hay en la red?

La respuesta rápida: porque quiero y porque puedo. La respuesta correcta: porque quiero aclarar algunas confusiones que escucho todos los días en mi consulta con papás.

Aclaraciones introductorias…

Una de las frases más frecuentes que los papás dicen es “nadie nos enseñó a ser papás” y hasta cierto punto es correcto, nadie en un sentido formal nos enseña cumplir con este rol.

Nadie nos enseña crianza (tomado de internet)
Nadie nos enseña crianza (tomado de internet)

Sin embargo, sí nos enseñaron a ser papás y esto es a través de las herramientas y habilidades que la familia nos permitió desarrollar.

¿Entonces si soy mal padre es por la familia? Esto es un poco como decir que si estoy pasado de peso es porque me sirven porciones grandes.

Básicamente es un aceptar que pasó equis evento, pero nosotros tenemos la libertad de elegir si queremos cambiar o no.

O sea que estás pasadito de peso no por las porciones, sino por la decisión de ingerir toda la porción.

¿Qué es un estilo de crianza?

Hay muchos estilos de crianza, algunos tienen nombres muy cotorros como madres apisonadoras, madres tigre, helicóptero y básicamente lo que el autor decida poner. La moda, es ser madre panda.

El estilo de crianza es la construcción psicológica en la que están las respuestas estándar que los papás usarán en la crianza de sus hijos.

Es decir, es el software precargado con el cuál se va a determinar qué está bien y que no, qué se vale y qué no se vale, qué esperas ver en tus hijos, qué es importante y qué no lo es, entre muchas otras cosas ahí metidas.

El estilo de crianza es el modo en el que vas a reaccionar en tu rol de papá.

Entonces ¿hay algún estilo de crianza mejor que los demás? aquí es donde la puerca tuerce el rabo, porque efectivamente existe un estilo de crianza que es el mejor de todos.

Solamente que ese estilo de crianza es mejor para los hijos, no necesariamente para los valores y costumbres de los papás.

A la gente le pudre esto, lo entiendo, está cañón pensar que uno puede estar mal y que además ha invertido mucho dinero en estar mal.

Si es tu caso, la neta la neta ya ni le sigas leyendo, piensa que tuviste un mal sueño y ya.

Por ejemplo, para el mejor estilo de crianza es un sinsentido estar en una escuela de alto rendimiento desde kínder. Simplemente es incompatible.

Pero no me quiero meter en más problemas; por lo que quiero decir que el mejor estilo de crianza es aquel que se aleja del estilo sobreprotector, del estilo autoritario y del estilo negligente o permisivo.

El mejor estilo de crianza se llama autoritativo o también lo encuentras con el nombre de capacitador.

Es una mezcla bien difícil de conseguir porque tiene altas dosis de afecto y de amor incondicional, pero también hay límites súper claros con un cumplimiento firme de las normas y de los límites mencionados.

El estilo de crianza te va a llevar primero a cambiar tú. No basta la teoría sin un compromiso personal. Está bien que quieras que tus hijos tengan éxito, pero no lo vas a lograr si tú no te involucras con tus cambios.

En lo cotidiano normalmente lo que encontramos es que el estilo de crianza está dictado por nuestras emociones.

Criamos en función de si estamos estresados o enojados o cansados o de buenas.

El problema es que esto genera problemas en los niños y luego los papás dicen que los niños son el problema y se hacen los sufridos por tener hijos así y peor cuando los papás llevan a los niños al terapeuta como para que los arregle y todavía no quieren involucrarse en el proceso y no cooperan y resulta que el terapeuta es el malo por señalar que los papás están metiendo la pata y se enojan y se van y es un mega pinche caos… y…y…y… necesitaba sacarlo de mi sistema, ufff, alivio… perdón, ejem, sigamos.

En otra entrada hablaré de la inteligencia emocional, pero por el momento te aviso que más o menos el 80% del éxito en la vida depende de esa inteligencia y sólo el 20% depende de nuestra capacidad intelectual.

O sea que si no estás desarrollando eso en tus hijos y prefieres que desde kínder escriban súper bien y tengan un chingo de tarea y vivan acelerados por cumplir, de hecho estás evitando que desarrollen lo que más les va  a servir.

En lo que desarrollas inteligencia emocional puedes ir cambiando tu estilo de crianza pensando en los siguientes puntos.

Tips sencillitos

CONFIANZA en tus hijos, RESPETO por sus decisiones, fomentar la INDEPENDENCIA, COLABORACIÓN con ellos en lugar de imposiciones, AMABILIDAD y respeto por encima de todo y sólo por debajo del CARIÑO que les tienes.

Tu misión es marcar en dónde está la cancha y cuáles son las reglas del juego, cuando se rompa la regla o se salga de la cancha aplicar la sanción correspondiente. Si no pones atención es los límites es dañino y ser permisivo es lo mismo que ser negligente.

Pero tu misión como papá jamás debe de ser dictar cómo debe de jugar. Esa decisión no te toca y si lo haces es dañino porque estás siendo autoritario.

Tú debes de ser el árbitro, el coach desde la banca, pero no debes de ser el protagonista de la vida de tu hijo y no debes de buscar el reconocimiento que te falta a través de los logros de tus hijos.

He dicho.

 

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