Crianza positiva. Hay otras formas de educar

La crianza positiva busca que los papás amen a sus hijos no por lo que hacen sino por lo que son. Aunque suene raro lo que se busca es corregir, pero desde el apoyo emocional, desde la compresión y el amor.

Esto como contrapartida a la crianza tradicional de violencia y temor y que si somos honestos no ha funcionado, de lo contrario cómo es que vemos adultos tan poco empáticos y tan poco cooperadores.

Me temo que a mucha gente este tema “les quema” estamos tan acostumbrados a creer que siempre tenemos la razón que hasta nos engañamos al grado de validar violencias en casa.

Si bien criar es un acto personal, me parece que es negligente querer negar la evidencia que existe y que se ha ido acumulando a lo largo de los años y de las investigaciones.

Nos guste o no hay modelos de crianza que no funcionan y modelos que si lo hacen, querer aferrarse a los que han demostrado que no funcionan es como seguir queriendo negar que la tierra es redonda o que las vacunas sirven y salvan vidas.

¿Por qué es importante la crianza positiva?

La respuesta rápida es porque facilita el aprendizaje y permite que nuestros hijos aprendan a evaluar los hechos y las consecuencias de sus acciones, fortalece los diálogos y los espacios de reflexión.

Esto es de suma importancia porque cuando educamos con violencia o con alguna lógica de maltrato los niños efectivamente dejan de emitir las conductas que los papás no querían ver, pero la realidad es que el niño lo dejó de hacer para evitar el castigo, no porque realmente lo haya aprendido.

Entonces si no aprendió nada más que a evitar el castigo ¿de qué sirvió la crianza?

La mayoría de las veces los papás educan como lo hacen porque no conocen otra manera d educar. Es decir, replican el método con el que fueron “educados” aunque esto signifique normalizar la violencia.

Estudios sobran sobre el impacto negativo de la crianza con violencia ya sea verbal o física (como las nalgadas); qué curioso que nos quejemos de vivir en un país violento y no seamos capaces de reconocer cómo estamos generando la violencia de la que nos quejamos desde casa.

Lo peor del asunto es que la crianza así, tradicional y violenta tiene la capacidad de que estamos criando grandes mentirosos.

A eso orillamos a los hijos si tienen miedo: a mentir para evitar el dolor que sigue.

¿Qué se considera negativo para la crianza?

  • Obviamente golpes, ya sean en nalgas, cara, manos o donde sea.
  • Pellizcos
  • Empujones
  • Encierro
  • Quietar alientos
  • Amenazas, insultos, chantajes como dejar de hablarle al niño si no se mostró como queríamos
  • Decirle que ya no les vas a querer o que lo vas a dejar
  • Humillaciones, ejemplo: “no seas tonto”

¿Por qué intentar la crianza positiva?

  • Se establecen normas
  • Eliminan golpes y gritos
  • Se mejora la comunicación
  • Mejora el manejo de emociones
  • Fortalecimiento de los vínculos afectivos.

Como puedes ver la crianza positiva tiene beneficios que a todos -especialmente a tus hijos- nos convienen. a veces da miedo soltar el autoritarismo de la crianza, pero debemos de hacernos conscientes de la gran responsabilidad que conlleva formar a un ser humano.

 

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