Cómo castigar a un niño

En la escuela para padres además del interés de incrementar conductas, también nos veremos obligados en ocasiones a disminuir algunas, es decir, en ocasiones tendremos que preguntarnos cómo castigar a un niño. 

Hablar de castigar es hablar de la aplicación de consecuencias negativas las cuales se pueden considerar como eventos que disminuyen el  comportamiento inadecuado de los niños.

Las consecuencias negativas  pueden ser: el ceño fruncido, gritar, regañar, pegar, retirar privilegios, etc.

Ejemplo: El niño le pide un chocolate a mamá y ella decide que no se lo va a dar.  El niño comienza a llorar y a hacer un berrinche. La mamá lo regaña y de todos modos, con todo y berrinche no se lo da. Esas consecuencias negativas para la conducta de llorar y de hacer berrinche hacen menos probable que esta conducta ocurra en el futuro.

Para seguir entendiendo cómo modificar la conducta te recomiendo ver el video que hice para esta entrada.

Para castigar una conducta, es decir para disminuir la probabilidad de que se repita en el futuro, también hay algunas reglas que debes de considerar. Te las comparto porque algo que sucede mucho es que los papás ya no saben qué castigos aplicar y cuando buscan ayuda tienen la idea equivocada de que mientras más fuerte el castigo mejor.

Lo anterior solamente genera frustración y resentimiento tanto de los papás como de los hijos. Te recuerdo que la conducta es algo que se cambia con la consistencia y con la práctica y no necesariamente es algo que cambia nada más porque lo dijiste una vez…

Reglas para aplicar consecuencias negativas (castigar):

Sé consistente, no se vale castigar dependiendo de tu humor o la situación. Si has decidido que una conducta es inaceptable entonces nunca y bajo ningún concepto la vas a permitir o a premiar.

Hazlo inmediatamente, no te esperes demasiado para aplicar la consecuencia, si te tardas ya no vale y sólo genera confusión porque el cerebro de tu hija o de tu hijo va a pensar que lo estas castigando por lo que hacía en el momento del castigo y no por lo que hizo en el pasado.

Usa consecuencias cortas y efectivas, el objetivo es disminuir la conducta y nada más, esto significa que no son consecuencias para que tú desahogues tu enojo y frustración.

Brinda oportunidades, una vez aplicada la consecuencia tienes que darle la oportunidad a tu niña/niño de mostrar la conducta apropiada.

Como viste en el video hay castigos positivos y castigos negativos y que esto sólo significa que puedo adicionar un estímulo aversivo (lo que va con el signo positivo +) o eliminar aspectos positivos reforzadores (lo que va con el signo negativo, -).

No te confundas con lo de positivo y negativo no tiene que ver con bueno o malo sólo es con adicionar o sustraer.

Vale mucho comentarte que no todo se basa en reforzar o castigar eso es una parte de todo lo que hay que saber, más adelante veremos cómo dar instrucciones, cómo emplear advertencias, cómo poner reglas y demás temas de interés.

Por el momento repasa la Escuela para padres, la MEGA GUÍA para que vayas teniendo una idea general de lo que hay que hacer.

Algo que me gustaría cubrir también en esta entrada es el uso de ignorar para modificar conducta. Esto implica que retires la atención (ya que funciona como reforzador) cuando tu hijo presente una conducta inadecuada para recibir algo.

Es importante señalar que no todas las conductas inadecuadas de los niños se deben ignorar, únicamente ignoraremos aquellas que tienen como fin el llamar la atención.

Evidentemente lo anterior necesita criterio y prudencia porque no vas a ignorar las conductas de riesgo, es decir, si tu hija o hijo empiezan a aventar cosas o en general a ponerse en peligro…bueno pues obviamente ignorar no es la opción.

Quiero hace un comentario al margen de esta entrada, en la actualidad vivimos con información que parece poner en duda nuestro juicio como el hecho de que hay quién dice que no debemos regañar ni castigar…

Eso francamente es un absurdo absoluto (lo siento, pero es mi opinión como profesionista), es un absurdo por una razón esa opción sólo funciona bajo ciertas condiciones culturales/educativas y dependiendo de la edad del niño.

Por ejemplo, mi hija no llega a los dos años, de nada sirve que le explique que está mal que ponga la mano en la pantalla de la computadora (por inventar algo), lo que tengo que hacer es decir un “no” de manera firme y autoritaria ¿la razón? Sencillo, porque no va a entender el choro que le aviente.

Por lo que quiero recomendarte que tengas cuidado sobre esos temas de cómo criar sin castigos ni regaños, es decir, no que es que te sugiera ser un ogro, nunca sería mi recomendación, pero los límites son claros y no es necesario gritar ni pegar para poner consecuencias negativas que cambien las conductas.

Te recuerdo que me puedes escribir con tus dudas y con gusto las resolveré.

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