Carta #2 Sobre el amor que siento

Querido hijo,

Cada que te veo me derrito de amor. No puedo creer que seas tan maravilloso.

Me encantaría bañarte de besos y abrazos, pero no eres muy dado al afecto de beso y abrazo, por lo que me dices no papá y claro que me detengo.

Si quiero que seas un ser humano respetuoso de ti y los demás tengo que respetar tus límites físicos, mentales y emocionales; aún si eso significa que me quedo abrazando algún peluche viendo como sales disparado a seguir explorando el mundo.

Pero esos momentos en los que de la nada llegas corriendo y me abrazas para seguir tu camino a toda velocidad los atesoro con todo mis ser porque es un amor muy profundo como para explicarlo con claridad.

¿Sabes? No logro entender lo jodido del mundo, no me entra en la cabeza que la sociedad crea que para ser hombre lo primero que tenemos que hacer es negar nuestras necesidades emocionales. Una de estas necesidades es el amor.

Cuando te caes, cuando algo te duele, cuando algo te acongoja solo quiero apapacharte y brindarte lo que indicas que necesitas de mí.

Cómo hemos llegado a creer que los hombres no lloran o no necesitan afectos, sería un desalmado si te dejara con los brazos extendidos cuando requieres que te calme. Sería un verdadero idiota si creyera que a través de negarte lo que necesitas vas a crecer saludable.

Pomada de árnica para el amor
Pomada de árnica para el amor

Pero amarte tanto tiene un detalle incómodo… Jamás esperé que tuvieras un temperamento tan vital, tan intenso… ¡Vamos! Estaba acostumbrado al temperamento de tu hermana. De plano estoy considerando asociarme a alguna productora de pomada de árnica.

Cada que sales disparado, como cohete a la luna, se me alacian los chinos.

De plano parece que de nada sirve que te hiciéramos tan bonito si parece que estás empeñado en poner a prueba todas las superficies con diferentes partes del cuerpo para ver qué pomada sirve mejor… el árnica va ganando.

Y aún así, lo único que debo hacer es respirar profundo, porque si interfiero avisándote de algún peligro en mi mente, con un innecesario ¡Despacio! ¡Cuidado! ¡No te vayas a caer! Solamente estaría creyendo que mi palabra es magia.

Me temo que para crezcas confiando en ti, mi trabajo es crear un ambiente seguro, en el que puedas correr riesgos calculados.

No has tenido más que existir para que te ame con todo mi ser, te bebo con los ojos y respiro profundo cuando eres independiente, me deshaces con un abrazo y me inundo de paz cuando duermes en mis brazos.

Tienes un corazón enorme, veo cómo amas a tu hermana, a tu mamá y a mí. Quiero que te sientas amado y por lo tanto seguro para que explores el mundo.

Sé y tengo claro que mi chamba es hacer lo mejor posible para que te separes de nosotros, para que lleves en tu mente y en tu corazón lo mejor que podemos darte y que con ese equipaje crezcas, te adaptes, vueles y seas tú en el mundo.

Querido hijo, gracias por traerme tanta felicidad, desde tengas una vida llena de amor y que sepas que siempre estaré para ti.

Te ama

Tu papá

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