Trucos para comunicarte efectivamente (tercera parte)

Aterrizando las entradas anteriores en algo un poco más práctico me parece que es necesario delimitar algunas sugerencias para que desde hoy las puedas empezar a utilizar, en ocasiones por el cansancio, las desveladas, la incertidumbre en cómo están como pareja por los cambios de roles, simplemente no pedimos las cosas adecuadamente y sin querer (o queriendo) agredimos a la otra persona por lo que se genera un conflicto o una respuesta negativa por parte de la pareja que chance nos podíamos evitar (o no). Así que te comparto unos trucos sencillos pero efectivos. 

Primer truco

Cuando vayas a pedir algo tienes que saber cuál es el objetivo de tu mensaje y cómo lo vas a decir, resulta que hacemos muchas peticiones y ninguna se cumple ¿te has preguntado si de casualidad tu mensaje llega correctamente? Porque es muy fácil acusar a la pareja de insensible, o de poca cooperación, pero ¿si el problema está en el mensaje? Por lo que tienes que delimitar lo mejor posible tu petición.

Es importante que tu mensaje salga de forma positiva y no como un ataque negativo, como lo sería:

Mensaje negativo:

Si de verdad estuvieras al pendiente de la casa te hubieras acordado que faltaba huevo y en vez de haberte ido a tomar un café con tu amigo hubieras traído el huevo, ahora no hay nada para cenar.

Mensaje positivo:

Me imagino que no es necesario que te lo recuerde, pero ¿te acordarás de pasar por huevo antes de regresar a la casa?

Como puedes ver hay una gran diferencia entre los mensajes, el segundo tiene un objetivo claro y además busca no agredir mediante manipulación emocional. Es lógico que no siempre hablemos así, sin embargo cuando estás cansad@ o tienes alguna preocupación te recomiendo seguir las recomendaciones para que tu cansancio o frustración no interfiera con la comunicación y entonces se compliquen las cosas. Lo anterior no nada más aplica para quien hace la petición o emite el mensaje, porque resulta que también puede haber problemas en la recepción del mensaje, aun cuando este haya sido enviado de forma correcta.

Hay que saber recibir/interpretar el mensaje de forma correcta, es recomendable hacer un esfuerzo por no malinterpretar (más adelante haré una entrada sobre cómo no mal interpretar la vida, je je je) de alguna manera tienes que buscar la interpretación positiva como le hacías en la época de la miel y del noviazgo o en la época cuando podías dormir más de cuatro horas en tu cama sin que despertaran.

En esas épocas lo negativo lo atribuimos normalmente a factores externos como: si llegaba tarde tu pareja aceptabas que podía ser por el tráfico, ahora lo piensas como que no le interesa apoyar o que está poniendo pretexto ¿te suena? Mira el ejemplo:

Mensaje positivo:

Me imagino que no es necesario que te lo recuerde, pero ¿te acordarás de pasar por huevo antes de regresar a la casa?

Interpretación negativa:

¿Qué le sucede? ¿Por qué me lo pide así? Seguramente está siendo sarcástic@ para molestarme por mis despistes…

El mensaje casi siempre es inocente, pero la interpretación puede hacer la diferencia entre una pelea épica o un momento agradable de cariño con tu pareja.

Segundo truco

La interpretación se complica si interrumpimos, ya que pasan dos cosas la primera es que obviamente no estamos escuchando adecuadamente y la segunda es que sin querer (o no) estamos mandando el mensaje de que la otra persona no se sabe comunicar. Si interrumpimos definitivamente no ayudamos a nuestra pareja a comunicar adecuadamente y no sólo eso nos quedamos muy tranquil@s con la idea de que le hemos entendido, cuando realmente no sabemos nada de nada. Así que por favor: no interrumpas, toma nota mental de lo que crees necesita aclaración y cuando sea tu turno haz lo que quieras (cuidando los derechos asertivos).

Parte de interrumpir va de la mano de que nos creemos adivinos, así como suena, creemos que sabemos lo que el otro nos está pidiendo aunque el otro no lo ha pedido. Por muy seguro que estés de tus habilidades espiritistas, adivinar no nada más complica el proceso de comunicación sino que es una falta de respeto, si tu pareja te dice lo mismo una y otra vez pues ni modo, mejor aclara que eso ya te lo ha comentado en lugar de agredir con la interrupción producto de la adivinación.

Tercer truco

La comunicación tiene dos niveles: el verbal y el no verbal, este último tiene mucho impacto en cómo llega el mensaje, sin embargo casi no lo cuidamos, emitimos el mensaje, pero llega tergiversado porque un te quiero lo dijimos con la cara seria o un me caes mal (poco asertivo, por cierto) lo decimos con una sonrisa.

Antes de platicarte un poquito de esto quiero aclarar algo: no existe receta de interpretación del lenguaje no verbal, existen mitos tan terribles como que si alguien no te mira a los ojos está mintiendo, de hecho es lo contrario los mentirosos te buscan la mirada para comprobar que les estás creyendo. Otro mito es que si la persona se ríe está mintiendo, la verdad es que esa risa aparece por la interpretación de que no nos van a creer y nos ponemos nerviosos…

Ten cuidado entonces de cómo interpretas a partir de los mitos, lo que sí es que mejor revisa la manera en la que te mueves al hablar, si por ejemplo estas enojad@ espérate a calmarte un poco porque si comunicas en el momento tu cuerpo se va a sincronizar con el enojo y tus movimientos serán bruscos, tajantes y por lo tanto el mensaje se llenará de agresividad.

Ten cuidado con el tono que usas, si dices un te quiero con un tono plano mejor no lo sigas, espérate mejor a que salga con el tono adecuado para no desgastarte ni desgastar a tu pareja.

Cuarto truco

Escuchar es un arte, aun cuando te hayas entrenado (como psicoterapeuta, por ejemplo) es muy complicado realmente escuchar, entre que el otro no emite adecuadamente su mensaje, nosotros adivinamos e interrumpimos, el lenguaje corporal interfiere, las emociones brincan y un gran etcétera, la realidad es que es muy difícil escuchar.

Sin embargo hay formas de mejorar este proceso como emitir señales de que estas escuchando, como lo puede ser asentir a lo que el otro dice para invitarlo a seguir hablando. También puedes emitir sonidos guturales para lograr esta invitación. La invitación puede iniciar desde el momento en el que te desenganchas de distractores y por ejemplo tu pareja empieza a hablar y tú dejas el celular, apagas la tele, le bajas al radio, pones pausa al Xbox y esas cosas.

De no hacerlo el mensaje es sencillo: lo que me vas a decir no me importa (aunque no sea tu intención).

Quinto truco

Tienes que aprender a ser empátic@, aunque sea un poquito, recuerda que lo que es importante para ti puede no serlo para los demás y viceversa, de forma que aunque la petición de tu pareja te suene no muy importante recuerda que lo estás evaluando a partir de tu persona, ten mucho cuidado con tu reacción, porque para él/ella puede ser algo de vida o muerte.

Si te cuesta trabajo mantener la calma o el control tal vez podrías ensayar un poco de autocontrol emocional eso lo puedes lograr con ésta técnica.

Sexto truco

¿Y cuando ya se enojó la pareja? La asertividad te dirá que no brinques ante su enojo, es mejor postergar el diálogo (si puedes) hasta que el clima emocional sea el más adecuado para comunicarse, de hecho en algunos libro se sugiere el uso del “tiempo fuera” que es como una pausa para no entrar en discusión, yo creo que es una buena técnica y que vale la pena leerla, pero ten cuidado de que cuando pidas tiempo fuera no te manden a la banqueta a tomarlo…

Creo que ante el enojo del otro es mejor empatizar, si tu no gritas la otra persona no va a gritar y no sólo eso si empatizas y la otra persona siente entonces que sus demandas están siendo atendidas ¿qué razones le quedan para agredir? De todos modos ten cuidado en cómo reaccionas ante el enojo.

Séptimo truco

Aprende a formular adecuadamente el uso de la información ¡no seas cod@ con el lenguaje! Recuerda usar estos parámetros para comunicar tu mensaje: ¿cuándo?, ¿qué?, ¿cómo?, ¿por qué?, ¿cuál? De forma que tu mensaje sea rico en información útil y además no contestarás ni comunicarás con monosílabos. Recuerda no ser cod@ es el truco.

Estos siete trucos que te comparto en esta entrada van de la mano de los derechos asertivos y del estilo de comunicación de manera que las conversaciones, sin importar el tema realmente, se vuelven momentos agradables de pareja.

Esto puede resultar en ocasiones suficiente para renovar día a día nuestro vínculo con la pareja el cual se pone a prueba con la llegada de los bebés, platica mucho y de todo con tu pareja, cuéntale tu pensamiento, tu emoción y no busques diálogos cortos; el bebé no es culpable de ningún problema en la pareja, somos los adultos los que nos hacemos pelotas y es más fácil atacar que asumir.

Ensaya estos trucos y verás qué diferente es el mundo en tu casa, inventa estrategias con tu pareja para mantenerse cerca y para aprender a comunicarte efectivamente. ¡Así que ya sabes! practica mucho y dudes en contactarme.

 

 

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3 comentarios en “Trucos para comunicarte efectivamente (tercera parte)

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