Trucos para comunicarte efectivamente (primera parte)

Adaptarse o perecer es la sentencia que aprendimos de Darwin, sin embargo en algún momento se cambió la idea  y se empezó a creer que el ser que prevalecía era el más fuerte, poco o nada tiene que ver la fuerza, es la adaptabilidad lo que hace que el organismo sobreviva.

Inicio con el comentario evolutivo porque a partir de que la pareja regresa a casa con su bebé el sistema familiar cambia por completo y si no te adaptas… no te va muy bien.

Todo lo que conocías como “lo normal” va a cambiar, ¿los domingos no te levantabas de tu cama? Ahora no vas a tener de otra y te vas a levantar, ¿ibas al cine todos los viernes? Mucha suerte con eso, ¿te gustaba salir con tu pareja todos los sábados a comer a nuevos restaurantes? Ojalá puedas.

Aunque parece drástico te recomiendo que asumas que por un rato las cosas van a cambiar y tu mundo conocido ya no va a existir. Si tu bebé tiene la fortuna de estar lactando tienes que considerar esos horarios, si duerme siesta a medio día, tienes que considerarlo. Todo esto pone a prueba a la pareja y si además de los cambios normales le agregas problemas o malas estrategias en la comunicación el escenario se complica.

Por eso en esta entrada y posteriores te explicaré algunos detalles de la comunicación, para que puedas establecer conversaciones constructivas con tu pareja en caso de conflicto.

Podríamos asumir que hay cuatro tipos de estilos de comunicación: el estilo pasivo, el estilo agresivo, el estilo pasivo-agresivo y el estilo asertivo. Todos usamos en algún momento todos los estilos de comunicación, sin embargo cuando se trata de cosas importantes tendemos a comunicarnos con un solo estilo, como si fuera nuestro preferido.

El objetivo sería que entrenes tus habilidades para que puedas aprender asertividad, ya que se considera que es el mejor estilo de comunicación posible, ya que te permite comportarte seguro de ti mism@, con todo el derecho de ser tú, de expresar tus pensamientos y emociones en tanto se respeten también los de los demás.

Las personas que son asertivas defienden sus intereses, expresan libremente sus opiniones y además no permiten que los demás se aprovechen de ellos, sin embargo esto no lo hacen de una forma negativa o egoísta, lo hacen al mismo tiempo que son considerados con los demás.

Esto suena lógico ¿no? Pero es muy complicado lograrlo, en ocasiones por el simple hecho de que no supimos elegir el escenario emocional para comunicarnos y por lo tanto disminuimos la probabilidad de éxito.

Algo importante es que actuando asertivamente dejarás de sentir culpa o dejarás de sentir que estás equivocad@ cuando actúas por tus intereses, ya no vas a necesitar ser dócil o retraíd@, también los ataques verbales, las descalificaciones, el reproche o la manipulación emocional dejan de funcionar porque ya no son necesarios, porque vas a ver que son formas negativas o innecesarias de comunicarse y que impiden realmente que alcances tus objetivos.

Todo estilo de comunicación lo debes de “leer” desde tres enfoques: lo que haces (comportamiento), lo que sientes y lo que piensas, si te das cuenta no tiene que ver al principio con lo que dices sino con las bases de lo que dices. Así que te mostraré un breve resumen de los estilos de comunicación. No necesariamente tienes que encajar en todo lo que se menciona, usa la información como una guía que te sugiera hacia donde te orientas en lugar de etiquetarte.

Comunicación pasiva

Dentro de este estilo de comunicación encontrarás conductas como: volumen de voz bajo, habla poco fluida, bloqueos, tartamudeos al decir algo sumamente importante para ti, silencios, muletillas, poco contacto visual, mirada baja, cara tensa, dientes apretados, labios y/o manos temblorosos, la postura de tu cuerpo te puede resultar incómoda, puedes sentir inseguridad de que debes de hacer o decir.

Las personas con este estilo de comunicación experimentan emociones muy fuertes como sentir impotencia, culpa, baja autoestima, deshonestidad emocional (sentir por dentro que era un no cuando dije un sí o al revés), ansiedad, frustración.

Los pensamientos que acompañan todo lo anterior (dice la literatura) casi siempre se relacionan con creencias relacionadas a que se evita molestar u ofender a los demás, o creencias de ser incomprendido o no tomado en cuenta, en ocasiones está la creencia de que se debe de ser querido y apreciado por todo el mundo y lo que sí es que a las personas con este estilo les importa lo que los demás piensen, sientan o deseen.

Comunicación agresiva

En este estilo de comunicación las conductas que puedes ver son: volumen de voz elevado (impostar la voz o gritar), habla poco fluida por ser precipitada por querer ir muy rápido, tajante, interrumpe a los demás,  usa insultos y amenazas, contacto visual retador o no respeta tu espacio vital, cara y manos tensas, tiende a contra-atacar.

Este estilo va acompañado de emociones igual de fuertes como: ansiedad, soledad, incomprensión, culpa, frustración, baja autoestima (aunque no lo parezca), sensación de falta de control, enfado, deshonestidad emocional (aunque no lo creas).

Lo que acompaña todo esto a nivel de pensamientos son creencias relacionadas o parecidas a: Piensan sólo yo importo, lo que sucede si no se comportan así sienten que son vulnerables, todo lo piensan en términos de ganar o perder por lo que las creencias no admiten terreno de situaciones ganar-ganar.

Comunicación pasivo-agresiva

Casi siempre vas a ver que la gente asume que los que manejan este estilo de comunicación son personas callada, con gran resentimiento, que utilizan ironías, sarcasmos, indirectas, intentan que las otras personas se sientan mal y culpables y todas esas estrategias que en internet pueden ser los famosos “trolls”.

Existen muchos otros comportamientos en este estilo, piénsalo como una mezcla de lo ya explicado y asume que avientan la piedra y esconden la mano y si de casualidad los descubres verás que tienen una fabulosa capacidad de voltear la situación para que tú seas el/la mal@ del cuento, como el objetivo de esta entrada es otro no ahondaré más en esta explicación, sin embargo te recomiendo ampliar tu búsqueda, existe un excelente artículo en la revista Psychology Today que te puede ayudar en esto y se llama: “How to handle a crazymaker”.

Comunicación asertiva

Las personas que han logrado desarrollar este estilo de comunicación normalmente se comportan: hablan de forma fluida, con seguridad, no usan muletillas, el contacto visual es directo, pero no incomoda, su cuerpo mantiene cierta postura relajada, se defienden de ser necesario, pero sin agredir, no tienen problema en discutir abiertamente, piden aclaraciones, saben decir que no (sin sentir culpa).

Casi siempre su pensamiento está basado en ideas racionales con respecto a sí mismo y a los demás por lo que sus emociones se relacionan con buena autoestima, con no sentirse ni superior ni inferior, se siente satisfecho con sus relaciones, se respeta, maneja adecuadamente sus emociones.

Como puedes observar la comunicación es un mundo muy amplio, por lo que en esta entrada el interés es que veas cuáles estilos existen y de cierta manera reflexiones sobre cuáles tiendes a usar más.

Ahora todo esto ponlo en un contexto de privación de sueño, con incertidumbre por no saber qué hacer (si eres padre primerizo) y verás que es un escenario parecido a jugar con fuego junto a un barril de pólvora. las cosas con tu pareja pueden ir muy mal si no se cuidan los estilos de comunicación.

En las siguientes entradas voy a continuar con este tema para compartir las estrategias para aprender el arte de ser asertivo. Si tienes dudas por favor ¡escríbeme con toda confianza!

 

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2 comentarios en “Trucos para comunicarte efectivamente (primera parte)

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