La fiesta de 2 años: el reporte

Como comenté en otra entrada (La fiesta de 2 años: la preparación) buscamos hacer una fiesta buena, bonita y barata y para eso nosotros hicimos los arreglos de mesa y las decoraciones en general. También el postre (cupcakes) fueron hechos en casa y así nos ahorramos unos pesos. También tenía la inquietud de si la piñata iba a ser divertida para mi hija o si iba a ser una tragedia al ser de su personaje favorito.

La fiesta fue todo un éxito, al menos para los que asistieron, porque eso de ser anfitrión realmente es agotador, yo creo que el cansancio me duró como tres días de los cuales los pies fueron los que más sufrieron.

Asistieron todos los que habíamos invitado (cosa que me agradó mucho), se acabó toda la comida y todos los dulces, yo tenía la esperanza de que me quedara algo de la comida para llevarme al trabajo, pero no sobró nada.

A mi hija ni siquiera la vi, se metió al castillo inflable y no volvió a salir hasta que literalmente lo desinflé para que se bajara. Mi hija es muy amiga de los vecinos los cuales son más grandes que ella (el más chico de ellos tiene 7 años), esto lo comento porque ahora sí la gente la entendió porque mi hija parece peleadora del amazonas. se lleva muy pesado con sus vecinos y por lo tanto aguanta muy bien los juegos rudos (me siento orgulloso).

Cosa que supongo no está de más mencionar es que tuvimos saldo blanco, nadie salió herido ni descalabrado ni torcido, sólo tuvimos invitados cansados y con berrinche de sueño. Eso de sueño fue impresionante porque ya en la tarde y cabeceando mi hija todavía quería seguir jugando y saltando.

La única consecuencia agridulce de su fiesta fue que por los siguientes 20 días mi hija se cantó las mañanitas, diario, varias veces al día y gritando. Honestamente en mi cumpleaños voy a pedir villancicos o canciones de halloween para el pastel.

El ver a mi hija con esa sonriso hizo que todo el esfuerzo previo valiera la pena, quiero agradecer a todos los que fueron y muchas gracias por acompañarnos en un día en el cual la festejada no se dejó ver más que para la piñata y para el pastel.

Cómo manejar un berrinche

Pues ha llegado el momento de hablar de los berrinches, en parte porque es un tema que no he abordado y en parte porque la otra vez me aventé un berrinche bastante largo… obvio no lo hice yo sino mi hija. Mientras me hacía su mega berrinche me di cuenta de la poca información que tengo en el blog y de lo mucho que sirve saber de este tema. 

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Recetas para cambiar conductas

Con este texto termino la parte de los límites, los vivimos a diario y vale mucho saber cómo hacerle para incrementar o disminuir ciertas conductas. Para simplificar vamos a platicar que podemos incrementar o disminuir la probabilidad de que aparezca una conducta, sólo a eso nos vamos a referir a que aparezca o no una conducta. 

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Resumen de entradas: semana #1

La otra vez estaba pensando que, de durar mucho tiempo este blog, chance mis hijos lo leerán y se darán cuenta de este testimonio de cómo me convertí en un papá feliz. Así que decidí hacer estos resúmenes semanales ¿leíste todas las entradas? 

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Llanto e insomnio: ¿cómo sobrevivir sin morir en el intento?

En esta entrada vas a encontrar una técnica para tu persona, me he percatado que todas las técnicas populares van encaminadas haca los demás (en el caso de los papás a los hijos), pero parece que se nos olvida al adulto que está pasando por situaciones complicadas. Lo que vas a encontrar en esta entrada es una técnica para tu persona (como ya dije), no para tu bebé. Sobran entradas de cómo manejar el llanto o el insomnio o las rutinas de sueño de los bebés, lo que falta es apapacho para los papás. 

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