Que no siga mis pasos

Decidí que no quiero que mi hija siga mis pasos. Definitivamente no me gustaría que en algún momento decida que quiere estudiar psicología, claro si lo decide pues ni modo, es su carrera, pero en verdad intentaré que su ejemplo sea otro.

En ese sentido me encanta que mi esposa se la lleve a trabajar, yo no me la puedo traer al consultorio ¡imagínate una sesión psicoterapéutica con un “toddler” brincando de un lado a otro y brincando en los sillones!

Mi esposa decidió ser mamá de tiempo completo, pero ya que nuestra hija creció vio la oportunidad de hacer algo más con su tiempo y decidió, algo que le admiro un montón, dejar de ser psicoterapeuta para dedicarse a algo más (hace invitaciones para bodas).

Como nuestra hija ya no es tan dependiente de horarios o de los adultos ya es posible llevarla a las entrevistas con las novias y no sabes qué gusto me da cuando en sus juegos de imitación se pone a jugar a que hace invitaciones como mamá.

Pensando en esto yo también decidí cambiar un poco el tipo de ejemplo que soy y me puse a remodelar y arreglar algunas partes del departamento en el que vivimos, por ejemplo, ayer cambié las lámparas de la cocina en el horario en el que yo estaba a cargo de cuidar a mi hija.

Le pedí ayuda y ella me pasaba las herramientas que ella creía yo necesitaba, así que algo que me pudo tomar diez minutos me tomó como una hora por lámpara. Luego más tarde nos pusimos a destruir el baño que voy a arreglar y ella me ayudó a raspar las paredes, a quitar el silicón y a barrer nuestro desorden.

De hecho me acordé mucho de la entrada pasada porque mientras trabajábamos se nos fue el tiempo y ni me acordé de su pañal, para cuando me acordé (como 4 horas nada más ¿eh?) y se lo cambié tuve la impresión de que a ese pañal le cabía más.

Creo que estas actividades, tanto de mi esposa como las mías, tienden a romper con lo establecido, nos empoderan y además hacen que seamos más exigentes con los productos, accesorios, ropa, pañales que compramos.

Imagínate que en plena entrevista con una novia el pañal se desbordara o que no pudiera pasar más de una hora jugando conmigo porque el pañal ya se dañó.

Como estoy bien picado con el proyecto del baño el plan es que al rato después de la comida voy a poner el silicón en la ventana, que mi hija me vea de lejos hacer eso, ayer ya enmascarillé los bordes para pintar y (espero mi esposa no lea esto) ¡le compré una brocha a mi hija para que pinte conmigo!

Espero todas estas actividades y recuerdos la alejen de la psicoterapia y que además se divierta mucho con nosotros imitando nuestras actividades y disfrutando (#BebéFeliz) de que puede hacer mucho sin que la tengamos que estar revisando porque el pañal ya valió o ya se irritó o cualquier cosa que impida su goce y detenga nuestras actividades.

 

 

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