Los primeros 1000 días de vida

Los primeros 1000 días son la base del desarrollo de un ser humano. Así de simple mis estimados padres, el número mágico para meter masivamente la pata son los primeros 1000.

En mi consulta hay muchas chicas y chicos (arriba de 28 años) que están pensando en tener bebés. La historia podría quedar ahí, pero lo que los une sin conocerse es que tienen miedo, están muy asustados de convertirse en papás y en mamás. 

La razón de su miedo es que creen que toda la crianza es muy complicada y que no van a poder lograrlo, además creen que los recién nacidos son lo más difícil de cuidar.

Honestamente me río para mis adentros… espérense a tener una hija o un hijo de 3 años 5 meses y eso sí es terror. A esa edad ya repelan, corren, planean, proyectan planes y en general he tenido que aprender una regla sencilla: ¿escuchas el silencio?, ¿escuchas la calma y la tranquilidad?.. ¡corre! ve a ver qué demonios está haciendo tan callada… Si hay silencio de seguro tienes problemas.

La verdad lo más difícil de la decisión es ver cómo se mezcla la paternidad o la maternidad con el trabajo.

Aquí es dónde debemos considerar que la etapa prenatal y los primeros tres años de vida comprenden el periodo más importante en el desarrollo de un ser humano.

Es una etapa importante a nivel cognitivo, a nivel de lenguaje, impacta en las destrezas emocionales y en las sociales de esa persona. De hecho, alrededor del 40% de las habilidades mentales de un ser humano adulto se formaron durante los tres primeros años de vida.

El cerebro alcanza en esta etapa el 87% de su peso (al llegar a los 3 años) y de hecho en esta etapa el consumo de energía se va entre el 50% y 75% al desarrollo cerebral… ¿será que por eso somos tan cabezones a esa edad?

Básicamente el cerebro crece tanto en tamaño como en el número de sinapsis neuronales. Todo lo que puede llegar a ser una persona estará determinado por los cambios que se logren en esta etapa (no se me pongan pesimistas, después también se pueden hacer cambios).

Muchos consideran que este periodo es una etapa que constituye una oportunidad que no se volverá a repetir para lograr un desarrollo pleno y saludable.

Ahora, probablemente te puedas preguntar ¿cómo hacerle para no meter la pata en esta etapa?

Debes de considerar dos aspectos: el nutricional y relacional

El primero pues obvio, pero el segundo es un poco más engañoso. El vínculo con la mamá o el papá es lo más importante en la vida un niño. He escuchado papás que no cargan mucho a sus bebés porque se maleducan… lo diré de manera científicamente clara: ¡no mamen!

Un bebé no tiene la estructura neuronal para los límites, lo que le pasa al bebé que no cargan “por educarlo” es que le generan estrés tóxico a nivel de cerebro.

Cuando no existe un vínculo seguro entre el adulto que cuida al bebé y el propio bebé, la privación emocional temprana, la violencia y la adversidad generan estrés tóxico que impacta de manera negativa y permanente en el cerebro y en su desarrollo.

De hecho, estos efectos negativos se pueden perpetuar de generación en generación por repetición de modelos fallidos de crianza, esto genera que un daño se pase a las generaciones venideras.

Las situaciones adversas durante la primera infancia se asocian con problemas de salud en el adulto, tanto físicos como mentales, también presentan mayor mortalidad, se desempeñan mal en sociedad (muchos conflictos) y tienen menores niveles educativos.

Ante todo esto básicamente la pregunta que te tienes que hacer, claro que después de hacer cuentas, es de si vas (papá o mamá) a estar 1000 días completamente absorbido o absorbida por el cuidado a tu bebé.

Si no lo vas a cuidar tú, entonces tienes que ver quién lo va a cuidar, para que te garantice que sabe cuidar a un bebé.

Tristemente en el capitalismo que vivimos la gente no ha logrado conciliar la experiencia de cuidar a un bebé con trabajar. He escuchado mamás muy enojadas por que no pueden salir a hacer cosas porque tienen un bebé.

¿Cómo cuidar a un bebé? sencillo: ámalo, cárgalo, acarícialo, bésalo, háblale, cántale, platícale, muéstrale estímulos sonoros nuevos, ponle esa música que te gusta y la que no, muéstrale imágenes de la familia (dígase fotos, pero en papel no en dispositivos digitales), si te das cuenta básicamente es estar con ese ser humano.

Para ser más claros, en esta etapa se construye la base de la personalidad, se desarrollan las matrices afectivas, las bases de las estructuras de aprendizaje y las bases para la inserción social. O sea, en esta se forman las condiciones más personales para el futuro individual y el futuro social.

Entonces, lo más importante para generar adultos saludables es estar con nuestros bebés 1000 días, tres años por toda una vida, por un futuro feliz y por una paternidad satisfactoria.

Eso es lo que le falta comprender a la clase que dicta las normas (y que en mi opinión les fallaron en los primeros 1000 días). Falta entender que esa etapa es básica para generar adultos que logren desarrollar la nación. Los países de primer mundo que han comprendido esto siguen siendo los primeros en los rankings de bienestar.

Por ejemplo, Finlandia, la ausencia por maternidad puede iniciar hasta 50 días antes del nacimiento, las mujeres deciden cuando irse de maternidad y el gobierno paga hasta 4 meses de ausencia por maternidad.

Además también otorga esto a los papás, a lo que ellos llaman “familias arcoíris”, a estudiantes y hasta a gente que se auto emplea.

Siempre hay alguien que cuando platicamos de esto me dice que no se puede en nuestro país porque no alcanza, pero pensemos que no hacer algo por la primera infancia es lo que nos ha llevado a donde estamos, es por eso que tenemos que actuar lo más pronto posible.

Regresando al punto, quieres se papá, piensa que tu misión será divertirte más allá de lo que conoces durante los primeros 1000 días.

“los primeros tres años de vida comprenden el periodo más importante en el desarrollo de un ser humano”

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