No me sirve la igualdad

Quien pensó que los seres humanos somos iguales estaba equivocado, basta con estar un día viendo la gente pasar en la calle, en un parque, en la estación del metro o dónde sea para darse cuenta de una simple realidad: no somos iguales. 

Esto es importante entenderlo porque nos han hecho creer que para que deje de existir la injusticia o la discriminación todos debemos de ser iguales. Esto es absurdo tan absurdo como creer que el derecho al aborto es algo que compete a los hombres.

La educación no debe de partir de la creencia de la igualdad, porque entonces lo que es diferente se vive como amenazador, como algo que hay que observar porque no pertenece, desde ahí tenemos un problema, mientras más iguales nos dicen que tenemos que ser más juicios negativos se pueden emitir hacia lo que no es igual.

Antes de que alguien se enoje por lo que digo tengo que aclarar que es un truco de enfoque, no me gusta hablar de igualdad porque es absurdo y no resuelve nada, al menos como la usamos en el lenguaje cotidiano.

Lo correcto sería hablar de igualdad en el sentido filosófico o jurídico en donde la igualdad es el derecho inherente a todos los seres humanos a ser reconocidos como iguales ante la ley sin ser discriminados por género, condición sexual, raza, religión, clase social o por cualquier otro motivo.

Hablar de igualdad es hablar de que todos puedan o no puedan hacer algo. Esto se traduce en que sin importar tu religión, tu color de piel, tu género puedas hacer algo como, por ejemplo, trabajar… esto suena muy bien, pero resulta que no sucede ¿correcto? Desafortunadamente no nada más es en México, basta revisar los datos de otros países para darnos cuenta de los problemas.

Como te decía, no creo que la igualdad funcione porque no dice nada aplicado a los mortales que no sabemos de leyes, no cambia nada y no propone nada, por eso me parece que el truco de enfoque para cambiar es hacia la equidad.

Igualdad es que todos puedan ir al cine, pero equidad es que tengan exactamente las mismas oportunidades para ir al cine.

Entendiendo la equidad se hace más fácil seguir el ejemplo del cine, habrá quienes sólo necesitan el boleto y puedan llegar a pie, pero habrá quienes no nada más necesitan el boleto sino además un transporte que los deje en la entrada.

Como puedes ver la igualdad es importante pero está incompleta si no se considera la equidad. Mientras más igualdad quieras que exista (de manera absoluta) más desigualdad estarás creando, porque la igualdad simplemente no toma en cuenta las diferencias.

Piensa simplemente en la maternidad/paternidad, si bien es importante que el hombre esté contemplado en los permisos laborales para atender a sus hijos, definitivamente no necesita un tiempo determinado para amamantar…

Equidad e igualdad aunque conceptos diferentes están sumamente relacionados, pero en general los usamos como sinónimos, la equidad hace posible la igualdad, la equidad es el camino para que todos podamos ser iguales desde y con nuestras diferencias.

Igualdad es que todos podamos trabajar sin importar de dónde vengamos, en donde hayamos nacido, de qué color es nuestra piel, pero la equidad es la que va a generar las condiciones para llegar a esa meta.

Ahora bien, sólo hay que tener cuidado al establecer los diálogos para alcanzar la igualdad, la equidad tiene en cuenta las condiciones de partida y las necesidades específicas y diferenciadas de manera que la igualdad de oportunidades y condiciones sea efectiva.

Lo que quiero decir es que no puedes decidir sobre lo que le falta alguien para poder generar las condiciones que acerquen a todos a la igualdad, tienes que preguntarle a las persona, es necesario establecer diálogos para que podamos comprender la situación desde la que se parte para alcanzar la igualdad.

Cuántas veces no vemos este error, como por ejemplo, el gobierno decide que para que todos seamos iguales necesitamos que todos los alumnos cuenten con una tableta… ¡tabletas para todos! Evidentemente el chiste se cuenta sólo, porque hay quienes no tienen electricidad en casa, la supuesta igualdad sólo incrementó la diferencia.

La equidad hubiera dado tabletas para todos, pero al mismo tiempo hubiera tomado en cuenta las diferencias en las necesidades para que la estrategia fuera funcional para todos los involucrados.

Creo que es momento de dejar el discurso de la igualdad y caer en la responsabilidad de la equidad, yo quiero que mi hija esté en igualdad de condiciones cognitivas, emocionales, educativas, etc. Con respecto a sus pares, en verdad que lo deseo, pero eso no cambiará nada.

Lo que ahora me corresponde es asumir la responsabilidad de la acción ¿cómo le voy a hacer para llegar a esa meta?

Esa es la pregunta clave que todo “adulto” con hijos bajo su responsabilidad tiene que hacerse. Queremos que nuestros hijos lleguen a determinado punto en la vida, pero no cuestionamos ni planeamos cómo le vamos a hacer y por lo tanto fallamos en la meta.

Por lo tanto está el reto del día ¿qué tienes que hacer para alcanzar las metas de igualdad que quieres en tu casa?

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1 comentario en “No me sirve la igualdad

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