Los hijos, tu espejo

Pues me he topado con un pequeño detalle en la crianza de mi hija… ¡imita a la perfección lo que hacemos los papás! ¿Qué tiene de sorprendente decir lo obvio? Pues que ahora tengo un espejito en casa del cual me cuido porque me refleja todas las tonterías que hago sin darme cuenta. 

Todo inició un domingo en la plaza del centro de la delegación en la que vivimos, como todo domingo desde que mi hija está un poco más grande me voy con ella y compramos un bísquet y un atole y nos sentamos (ella en su carriola obviamente) a disfrutar de la mañana, un buen día estábamos “comunicándonos” cuando se me hizo sencillo, al ver que se le caía el juguete que traía, decirle ¡duuuuh! Mientras le mostraba la lengua con el bocado que tenía… soy un marrano…

Fue muy chistoso, seguimos jugando y cuando mordió el bísquet ¡oh, sorpresa! ¡me muestra la lengua con la comida! Y para colmo me reí… sí… todo mi cerebro, todo mi estudio, toda mi estupidez sirvió para reírse y por lo tanto reforzar dicha conducta.

 

Oigo y olvido. Veo y aprendo. Hago y entiendo.

 

Evidentemente mi esposa no estaba nada feliz con la nueva gracia de nuestra hija, afortunadamente una semana después y con el esfuerzo de ignorar dicha conducta esta se extinguió.

Para qué te cuento que soy de lento aprendizaje y así como ese episodio he metido la pata un montón y además la historia empieza a empeorar porque ya se acerca el momento en el que mi hija imita lo que escucha ¡lo que escucha en casa es un papá mal hablado! Cada vez tengo que pensar mejor lo que voy a decir porque un ¡what the fuck! Ya lo imita con un “guatafoooo! Con todo y el tonito que ahora ya sé que tengo.

Otro ejemplo, ayer estaba escuchando buena música, es decir rock, power metal, la neta de las guitarras, mi esposa estaba atendiendo un asunto así que yo estaba con un ojo al gato y otro al garabato, en una buena parte de la pieza tan sublime que estaba escuchando fue inevitable que hiciera “headbanging” y cuando me doy cuenta ¡mi hija estaba haciendo lo mismo! Me reí un montón y me sentí orgulloso de compartir eso con ella, claro que luego recordé que probablemente esa rola no la iba a poder escuchar en muchos años mientras ella estuviera cerca por la letra…

Es hermoso ver cómo mi hija imita, es interesante ver cómo va adquiriendo los rituales de sus papás, es maravilloso ver su desarrollo, pero es una mentada de madre tener un espejo en casa.

Les dejo un pequeño y delicioso aperitivo para el oído

Si te ha gustado comparte...Tweet about this on Twitter
Twitter
Share on Google+
Google+

2 comentarios en “Los hijos, tu espejo

  1. Todo imitan! El ejemplo es la mejor enseñanza así que mucho ojo.
    No vamos a hacernos los santos pero hay que considerarlos a ellos.
    Ahora, que sin más…. Mi cuida la música (lo digo por experiencia). No hay nada como un email de la profe preguntando por “if ya think I’m sexy”.

Deja un comentario