Los 8 errores más terribles en el embarazo

Llevar una vida en pareja no es nada sencillo, sobran las anécdotas, las historias de terror, los chistes, las novelas y demás que ponen en evidencia una realidad sencilla: convivir no es fácil.
Si a esto le agregas que tu pareja está embarazada, francamente todo se complica, así que te comparto los errores más comunes que puedes cometer (o estas cometiendo) en tu relación: 
1. Asume que tu pareja es y será la misma.
Nada como unas cuantas hormonas de más para preguntarte ¿con quién estoy y en qué momento la cambiaron? La manera en la que funciona el embarazo cambia a la mujer, así como suena, te vas a sorprender de cuánto alguien puede cambiar por las hormonas.

Consejo: aprende a respirar, nada como concentrarte y anclarte en tu respiración cuando convives con el doctor Jekyll y el señor Hyde… por cierto ni te escondas… huelen el miedo.

2. Toma las cosas de forma personal.
Si crees que la gente hace comentarios de mal gusto o sin sentido de forma cotidiana, te darás cuenta que en este proceso parece que hasta los multiplican a propósito. Estar viviendo el proceso del embarazo es lo mismo que pertenecer a un grupo secreto: todo mundo sabe de su existencia, todos opinan y creen saber, pero hasta que no perteneces no conoces la realidad.
Así como muchas otras cosas en nuestra sociedad, este proceso es principalmente de ellas, el que quiera decir lo contrario por favor que se haga un ultrasonido vaginal (o por donde pueda) y luego opine si en verdad está compartiendo el proceso.

Consejo: Sin abandonarte en cosas innecesarias, busca centrarte en ella. El medico la va a ver a ella, la familia la va a querer ver a ella y eso no es malo, recuerda que ella es la que va a llevar toda la carga fisiológica, que tú solo vas a acompañar en otros aspectos que también son importantes, pero no pierdas de vista que ella necesita la red de apoyo, tu no tanto.

3. Gasta sin control.
Para que te des una idea, durante los primeros dos años el gasto promedio de pañales de una marca común va a ser de aproximadamente 22,000 pesos, efectivamente esa cantidad para receptáculos de popó. Yo consideré la opción de comprar una manguera a presión, obvio no me dejaron.

Consejo: los gastos se pueden salir de control en un segundo, no te apures a pagar ni a comprar todo lo que veas, me recomendaron un colchón contra reflujo ¿realmente lo necesito? Pues la respuesta es no a menos que un médico lo haya puesto como algo necesario, me recomendaron un móvil con música estimulante de inteligencia ¿lo necesito? La respuesta es ¡no! Esas cosas sobran, ¿quieres estimular a tu bebé cuando nazca? Cárgalo, habla con él/ella, acarícialo, ponle distintos estímulos auditivos: música que te guste, música que no te guste, lee cuentos en voz alta. En otra entrada hablaremos de los mitos de la estimulación y sus riesgos.

4. No controles tus inseguridades.
Nada como la “soledad de la pareja” para que los fantasmas brinquen, recuerdo que hubo una parte del embarazo en el que mi esposa dormía como si estuviera hibernando, de hecho yo creo que mientras dormía soñaba que dormía más. Si estás muy acostumbrado a hacer cosas con ella, pues vas a tener que desarrollar un hobby en lo que ella no está disponible, más o menos hasta que tu hijo entre a la escuela… y quién sabe después.

Consejo: Tu pareja no va a estar presente como antes, eso no significa en ningún momento que las cosas están mal o que van a estar mal. Simplemente es parte de estar en pareja, ¿cuánta energía le puede quedar si adentro está gestándose todo un ser humano? Pues la respuesta es obvia, le queda energía para decirte que está cansada y luego ¡puff! A dormir de nuevo.

5. Conviértete en un cavernícola.
Aunque me quieras debatir que los hombres somos esclavos de nuestros instintos y que no podemos vivir sin sexo, entre tú y yo sabemos que no es cierto, y ¿por qué Hablo de sexo? Respuesta sencilla: porque va a disminuir drásticamente, simplemente no va a haber. Es normal y chance no te va tan mal, pero si sucede pues no te asustes, se necesita energía para el placer y si no hay energía… creo que es obvio.

Consejo: Obvio hay infinidad de opciones para tener acercamientos placenteros íntimos con la pareja, platica con ella para que los dos pongan sobre la mesa sus necesidades.
Ojo: La infidelidad es una opción, eres responsable de tus acciones, pero si eres capaz de pensarlo como plan nada más por estar de caliente, entonces mejor cuestiona tu compromiso de una vez por todas y deja de seguir jugando. Si tu compromiso es fuerte entonces recuerda tus habilidades de adolescente y recupera la “manogamia”.

6. Preocúpate por lo que no está pasando.
Nada como visualizar todo lo que puede salir mal para desarrollar un ataque de pánico, es muy fácil pensar en lo peor de lo peor y te vas a sorprender de lo negativo que puedes ser ante el futuro. Yo recuerdo que llegué a preocuparme por cosas tan descabelladas como preocuparme de las habilidades del anestesiólogo.

Consejo: aprende a centrarte en el aquí y en el ahora, no es tan sencillo como suena, pero cada vez que veas que tu mente se ha ido al apocalipsis intenta concentrarte en un estímulo presente, te recomiendo una técnica que se llama “mindfulness”.

7. Deja que la gente bien intencionada opine.
Llegó un momento en el que era tanta la información que todos nos daban que sólo me sentía inseguro, abuelos, padres, amigos, hermanos, todos al mismo tiempo y todos con temas distintos: vacunas, facturas de médicos, de hospital, consejos de arrumacos, de eructos, de pañales, historias, mitos y leyendas.

Consejo: la gente va a opinar porque está emocionada y quiere ser partícipe de tan grande evento, escúchalos, pero al final platica sólo con tu pareja y con nadie más para tomar las decisiones.

8. Guarda silencio.
El silencio es peligroso y más durante periodos de cambio. Lo mejor que puede pasar es hablar en pareja, pero cuidado ya que no hablar puede ser el inicio de muchos problemas, recuerda que hablar no significa imponer puntos de vista, si están hablando de cómo va a nacer el bebé puedes opinar, pero ella tiene la última palabra aun si no estás de acuerdo.

Consejo: platica periódicamente con tu pareja sobre cómo se siente y cómo va viendo la relación. Expresa tus dudas, lo más probable es que ella también tenga dudas e inseguridades y es mejor platicarlas en equipo.

Evidentemente existen muchos más problemas en la relación de pareja, los que expuse en esta lista están en los que más problemas generan en la consulta psicológica. Como todo problema no hay que asustarse, sólo hay que pensar en cómo definirlo bien para resolverlo lo mejor y más pronto posible.

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