Papás…lo que callamos… acompáñame en esta historia

Papás:

Esta entrada es para ustedes, para los compañeros caídos en las líneas de la crianza en manos de los estereotipos de las mujeres hacia nosotros… guerreros incansables de la tribu del pañal.

Esta entrada es para todos los que se unen a nuestros rangos, que debutan en las líneas de la paternidad (y que no saben en la que se han metido). 

Somos papás
Somos papás

Esta entrada es para todos los que aún después de haber realizado nuestro mejor esfuerzo, hemos recibido el reproche, la reprobación, la calumnia, la ignominia de nuestras parejas.

Esta entrada es un recordatorio y un aviso de lo que vas a vivir en la crianza de tus hijas e hijos. Esta es la entrada de lo que callamos los papás…

Afrontemos una verdad que no nos gusta reconocer:

No importa cuánto te esmeres en lo que estés haciendo con tus hijas/hijos, ya sea darles de comer, ayudar a vestirse, lavarse los dientes, jugar, ver la T.V., ir al parque, platicar, realmente no importa, siempre…SIEMPRE vas a encontrar un pero en la actividad y una sugerencia para hacer las “cosas mejor”.

 

Nunca le atinarás a la ropa

No importa cuánto te tardes en elegir el mejor atuendo para el día. En verdad da igual que hasta intentes usar un Pantone para tomar la decisión, siempre habrá algo que no hiciste bien.

Cómo los vestimos
Cómo los vestimos

“es que esos tenis los acaba de usar y están sucios”

  • ¿Entonces por qué estaban en el clóset?

“esa playera no combina con esos pantalones”

  • Para mí si combina, que para ti no sea así no significa que yo esté mal.

“¿Por qué no mejor le pones este otro modelito?

  • Porque no, tan simple porque ese lo decidí yo, ejerciendo mi criterio.

Tus juegos siempre serán violentos

Jugamos diferente
Jugamos diferente

Da igual si juegas a la lucha libre o si juegas a preparar el té, simplemente siempre en algún momento te dirán que tus juegos son rudos o que no tienen sentido. La verdad es que este casi siempre sale en relación a lo que ellas creen que es el hombre.

Es decir, ya nos tienen estereotipados de que jugamos rudo. Chance no lo estás haciendo, pero eso no va a importar, el estereotipo se impondrá y serás el rudo.

Acéptalo, aunque seas chef cocinarás poco saludable

No sé por qué pero es muy común que las mamás estén en desacuerdo con la preparación del lunch o en general de los alimentos de los papás.

De hecho hasta te puede tocar que se ardan un poco, mi esposa estaba luchando porque nuestra hija no quería comer manzana, una tarde que se fue a trabajar, regresó y vio que comió manzana y no sólo eso, la empezó a pedir.

Claro que de dientes para afuera me dijo que le daba gusto que yo hubiera logrado lo de la manzana, pero conozco a mi gente y sé cuándo algo le arde.

El truco con mi hija fue sencillo, le pedí que me acompañara a la cocina y mientras me partía una manzana le conté que a mi abuelo le gustaba con canela y calentada en el microondas, así que mientras le contaba la historia fui preparando la manzana, para cuando me la empecé a comer mi hija la probó y pues hasta el día de hoy sigue comiendo manzana con canela.

Los papás son permisivos

serás permisivo...doc
serás permisivo…doc

Esta es otra de esas ideas que tienen de los papás, que no sabemos poner límites o que somos permisivos.

Muchas veces serás atacado porque no fuiste severo en los límites. En este punto debes de ser cuidadoso porque efectivamente puede ser que seas más permisivo en unas cosas, pero en las que importan es importante que actúen igual.

Simplificando la historia, aun cuando estés de acuerdo en los límites comunes que corresponden como familia, en lo demás te van a ver mal.

Ejemplo de esto es si vas al parque y dejas que tu hija o tu hijo se suba a un juego específico, seguro que fuiste permisivo y ese era justo el juego al que no se tenía que subir.

No te preocupas por nada

Algo que les sorprende o que al menos comentan mucho es que los papás se preocupan menos por lo que pueda pasar.

Claro que nos preocupamos, pero también sabemos que decir cosas no cambia nada, decirle a mi hija que se cuide no sirve de nada.

Pero la gente se calma al decirlo, como si sus palabras fueran un hechizo protector. Es creer que por decirle que tenga cuidado justo el universo va a decir: hoy tengo agendado al borracho manejando, pero ya le dijeron cuídate, por lo que lo voy a borrar de la lista.

Hablando con papá o mamá
Hablando con papá o mamá

Les va a pasar lo que les va a pasar. No digo que hagan lo que quieran, no promuevo la permisividad. Sin embargo, decirle a mi hija que corra con cuidado no va a hacer que la piedra no se atraviese.

Otra realidad es que para qué nos preocupamos, eso no resuelve los problemas.

Hija/o: mamá voy a salir.

Mamá: ¿A dónde?, ¿con quién?, ¿a qué hora regresas?, ¿cuál es el teléfono del lugar?, te llevas sweater, ¿llevas dinero?, ¿en qué te vas a ir?, ¿en qué te vas a regresar?, ¿cómo se llaman los amigos con los que vas?, ¿me hablas cuando te subas al coche?, ¿me mandas mensaje cuando te bajes del coche?, ¿escribes un whatsapp cuando les den mesa?, ¿en el Face me “tagueas” dónde está la mesa?, ¿me avisas qué pides?, ¿mandas un mail cuando pidan la cuenta?,¿me avisas cuando te vuelvas a subir al coche?, ¿mandas foto cuando estés en el semáforo?, ¿envías un snapchat cuando vayas a abrir la puerta?, ¿me avisas cuando llegues?, ¿foto en instagram cuando te hayas lavado los dientes?, ¿me avisas cuando te vayas a dormir?.

Hija/o: papá voy a salir.

Papá: ok.

Al final de la historia…

Lo que creo que sucede es que los papás que nos involucramos somos nuevos, por lo que los roles todavía están contaminados por ideas que no vienen al caso.

Enseñamos diferente
Enseñamos diferente

Las mamás deben de entender que los papás somos papás. Es decir, las mamás “maternan” los papás “paternan”, no pueden pedirnos que actuemos como mamás… no lo somos ¡duh! Porque seguro esto lo está leyendo una chica y no un miembro del equipo XY.

Es momento de que reflexionemos de que no es que no podamos hacer las cosas “tan bien como las mujeres”, es momento de que nos liberen de la idea de que no lo hacemos bien. Solamente lo hacemos diferente, a nuestra manera.

Y es en esa diferencia donde radica la riqueza de la crianza, en donde nuestras hijas e hijos pueden experimentar dos estilos diferentes porque aún entre mujeres y hombres somos muy diferentes.

Así que da lo mismo si son mamá y papá, sólo mamá, sólo papá, dos papás, dos mamás, muchos de todos y de todas.

La experiencia de crianza debe de ser a través de la aportación de muchos adultos por ser humano en desarrollo.

¿O ya se nos olvidó que somos una gran tribu?

Lo que realmente hacemos
Lo que realmente hacemos
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