Lactancia, ¡lo que nadie te cuenta y debes de saber!

Antes de iniciar el tema de la lactancia, quiero aclarar algo ya que he visto que puede ser un tema sensible para algunas personas, en ningún momento estoy criticando a quienes por alguna u otra razón no pudieron vivir este proceso. Además voy a usar sin intención de ofender diferentes sinónimos para referirme a los senos. 

Si eres nuevo en el blog te recomiendo leer la entrada en la que explico un poco mi educación, creo que la historia de la lactancia para los hombres empieza con un gran mito y que a la vez hoy pongo como queja: es una mentira la imagen, en los libros oficiales de educación, de la mamá con el bebé en el seno, con una iluminación tenue, que sugiere un clima de paz; ella con una mirada que desborda amor y una sonrisa dibujada en el rostro, el bebé de la foto succiona de forma pudorosa con los labios el pezón materno y en general la imagen transmite emociones cálidas.

Ya regresaré a esto más adelante, mientras déjame contarte cómo fue mi realidad en la lactancia. De los primeros golpes mentales que recibí en el tema fue durante una comida, mi esposa ya estaba avanzada en el embarazo, cuando en la sobremesa la anfitriona sacó el tema de la lactancia y sin pudor ni recato comentaba que ella logró dar pecho seis meses, pero de la nada comentó (aquí viene el golpe) que era tanta la leche que cuando se bañaba y levantaba los brazos para lavarse la cabeza, la leche salía como chorro de manguera contra la pared… ahora imagina un sonido de un coche rechinando llantas al frenar… creo que eso fue lo que sentí…¿qué acababa de escuchar? ¿Qué sale qué… de dónde y cómo?

La cosa no paró ahí ya que después de esa linda imagen mental (sarcasmo evidentemente) empezó a darle consejos de cómo había que masajearse el pezón para que agarrara forma… ¡forma de qué!… ¿masaje en el pezón? ¡wow! En ese momento me sentí completamente fuera de lugar y además con demasiadas preguntas, las cuales evidentemente guardé para no decir tonterías en ese momento.

Más allá de que mi esposa me aclaró todas las dudas que tenía, me acuerdo que esa noche me “cayó el veinte” y es que las tetas son para comer, así llanamente y sin más, las boobies que tantas fantasías y tanto erotismo tienen en el mundo masculino, son glándulas para comer, su función está en que un bebé mamará de ellas…

Suena obvio, pero hasta que no lo vives no lo captas en toda su extensión. La historia no termina ahí porque también a los hombres nos hacen creer que lo natural, la lactancia, es algo que se da y ya, pero la realidad es que se necesita práctica y aquí déjame darte un consejo, la gente te va a dar muchos (así como yo, jejeje), pero si eres hombre hazle caso a tu esposa y si eres mujer hazle caso a otras mamás.

En el hospital las enfermeras te van a dar consejos, recomendaciones en general desde cómo agarrarse la teta hasta cómo acomodar al bebé, te van a decir cómo es la lactancia sentada en el sillón, cómo masajearte el pezón y muchas otras cosas, escúchalos, sonríe en lo que puedas y da las gracias, luego deshecha todos los consejos técnicos y observa lo que tu bebé te pide y lo que tu cuerpo te sugiere. Yo vi cómo al principio mi esposa sufrió y hasta me dio la impresión que se desesperó de que no le salía como le indicaban, todo cambió cuando se relajó y observó qué le funcionaba a ella, la solución en su caso fue amamantar acostada. También hay otro consejo estimado amigo: no tenemos tetas, no hay que meterse de más y opinar de más en lo que jamás podremos hacer… por favor no la presiones.

De todos modos existen unas cosas que se llaman pezoneras y son la neta, en lo que el pezón se adapta úsalas y verás ¡qué maravilla!

Amamantar no es cosa fácil, no por el hecho de hacerlo sino por lo que conlleva ¿recuerdas la imagen del inicio? Creo que la imagen correcta es una mamá con cara de cansancio, con ojeras grandes, un bebé nada pudoroso ya que se meten la teta tanto que parece que se van a comer a toda la mamá y definitivamente los ojos no son de amor, son algo como “si me duermo se me cae el bebé”… Esa es la imagen real, por favor ¿quién va a creer en el romanticismo que nos venden? yo creo que por eso muchas chicas se frustran, porque la realidad es más cruda, no es fea, sólo cruda.

La lactancia involucra que las tetas se vuelvan de dominio público, hay veces que la hora de la comida del bebé te llega en un lugar público y pues ¡ni modo!, la lactancia involucra espaldas torcidas, chichis congeladas en la noche y además lo que no sabías ¡se tapan en algunas ocasiones! Yo también desconocía esto hasta que pasó, las chichis se tapan y no sólo eso, efectivamente escurren, existen protectores para esto, cómprate una cajita…

Cuando escribí estas líneas quería mostrar una parte de la realidad que a veces nos niegan, en primer lugar la lactancia es completamente natural y no sólo eso, si tu bebé puede alimentarse de leche materna verás la diferencia de salud y crecimiento con respecto a quién no tuvo esta fortuna.

Dar pecho es un acto precioso, aunque haya descrito todo lo contrario, confía cuando te digo que se ve algo que no pertenece a este mundo, cuando mamá y bebé se unen ves lo maravilloso de ése vínculo y hasta te preguntas qué se sentirá. La leche materna es el mejor alimento, cuando digo esto piensa en las espinacas para Popeye o piensa en el sol para Superman, la leche materna es el equivalente, no hay comparación.

Estamos rodeados de mitos y leyendas sobre lo natural, el pudor, la ciencia, las fórmulas y demás temas relacionados, te recomiendo, si andas en estos temas de lactancia, que visites la Liga de la Leche para que te orienten si sientes que tu voluntad está flaqueando o necesitas que alguien te apoye.

Quiero aprovechar estas líneas para agradecer a mi esposa: porque durante 13 meses alimentaste a nuestra hija, porque reconozco las dificultades que atravesaste para alcanzar esa marca, porque además donaste leche, perdiste horas de sueño, dejaste el pudor a un lado, aceptaste lo mejor que pudiste los dolores de espalada por la postura, los moretones por los pellizcos de nuestro bebé, los cambios en tu cuerpo, las incomodidades físicas y mentales y por todas las peripecias que pasaste ¡gracias güerita linda!

Recuerda que es un blog de opinión, así que con toda confianza escríbeme, no se te olvide compartir las entradas ¡saludos!

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2 comentarios en “Lactancia, ¡lo que nadie te cuenta y debes de saber!

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