La vida está en el presente y en los detalles

Como has visto en varias entradas, muchas cosas cambian (la misma cantaleta de siempre), pero si no estás en el presente y atento a los detalles todo te va a parecer extraño, por ejemplo, otro de los cambios que viví fue que empecé a ser el responsable de las compras para la casa. Antes íbamos juntos, desayunábamos juntos un café o lo que fuera y de repente ¡zaz! Me di cuenta que realmente no ponía atención en el súper, que era mi esposa quién sabía dónde estaban las cosas y peor aún… ¡que sabía qué hay que comprar para mantener una casa! 

Me di cuenta que mi mente había asumido demasiado de la vida de “adulto”, así que armado sólo con la lista que mi esposa tan amablemente me había elaborado, no fue sarcasmo… en serio fue una bendición, me lancé a realizar las compras.

Creo que el único atino que tuve fue caminar por los pasillos en el mismo orden que los caminábamos juntos, pero para mi sorpresa y ahora que lo pienso chance es obvio, la lista no estaba en el orden de los pasillos.

Yo creo que di por lo menos tres vueltas por pasillo, fue espantoso porque además hay muchos productos, ¡duh! ¡Capitán obvio!, pero para alguien con visión de túnel como yo fue realmente un reto superior, casi como encontrar a Wally en modo híper-experto, para que te des una idea de que tan mal puedo estar, le tuve que pasar un libro a mi esposa (antes de ser papá) en donde explicaba la visión de túnel de los hombres desde un punto de vista biológico. Creo que fue la única forma de que viera que realmente podía estar buscando algo, tenerlo literal en la nariz y aun así no verlo…

Para complicar la ecuación, evidentemente pedí ayuda en varias ocasiones, pero llegó un punto donde creí que si volvía a preguntar algo iban a pensar que sólo estaba bromeando, en verdad fue una experiencia muy extraña y para colmo, cuando regresé a casa, hubo cosas que simplemente no compré ¡ni vi que estaban en la lista!

Con esto sólo quiero recomendarte que si no has ido a realizar las compras, ya es momento de que te des una vuelta, si ya las haces sólo recuerda antes de juzgar a los que estamos medio perdidos en el espacio que las actividades de adulto se entrenan desde las actividades de niño así que te recomiendo (si no lo has leído) darte una vuelta por: Lo masculino, lo femenino y el rol de papá.

Afortunadamente mi esposa me empezó a escribir la lista de las compras en el orden de los pasillos y cuando se podía me ayudaba vía whatsapp ¡arriba el envío de imágenes! Ya con la práctica me fui dando cuenta de que no era el único que andaba perdido, de hecho, me percaté que dependiendo de la hora (yo iba a las ocho de la mañana en domingo) era el tipo de gente que iba, así que me encontré que había horario de los deportistas, de los solteros, de los médicos (hay muchos hospitales en la zona) y para mi grandísimo alivio ¡me topé con la hora de los perdidos en el espacio!

No me fue difícil identificarlos, sólo había que fijarse en los detalles, normalmente lista en mano, mirada evasiva y muchas vueltas por los mismos pasillos sin que hubiera producto nuevo en el carrito.

Así que si te tocó ir por la compra, te recomiendo ir muy temprano, así tienes todos los pasillos para ti y para decir una que otra mentadita porque no hay lo que buscas. Recomendación: revisa varias veces, no sabes la cantidad de apuestas que he perdido contra mi esposa por decir ¡no hay!, que ella dijera ¿apuestas?, evidentemente decía que sí, para recibir unas coordenadas como: voltea a tu derecha en el tercer estante de arriba hacia abajo ¿qué ves?… así que en serio fíjate bien y no apuestes.

Básicamente hay que estar en el presente y en los detalles para poder aprender a realizar lo que nunca habías aprendido a hacer…

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2 comentarios en “La vida está en el presente y en los detalles

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