La paternidad es como tener barba

Anoche mientras me tocaba cuidar a mi hija, en ese momento de la madrugada en la duermevela, tuve una epifanía: la paternidad es como tener barba. Para tener una barba bien cuidada, del tamaño que uno desea y con la forma que uno quiere hay que seguir una serie de pasos muy particulares. 

No creas que esta comparación se me ocurrió así nada más porque sí, de hecho frecuentemente me preguntan sobre lo que se siente y cómo es el ser papá y la verdad es que no se me había ocurrido adecuadamente el cómo explicarlo.

Otra cosa que me preguntan bastante es sobre mi barba, si te lo habías preguntado el logo de Papá Moderno es una aproximación a mi rostro, efectivamente uso lentes rectangulares y soy barbón.

Barba de Papá Moderno
Barba de Papá Moderno

Para crecer una barba lo primero que uno hace es afeitarse completito, dejar la piel limpia y tersa, cuando uno va a ser papá lo primero que se hace es dejar de lado los prejuicios sobre la paternidad y acto seguido “se hace la tarea”.

Si le pegaste al chamaco entonces como hombre viene una fase rara, porque sabes que tu pareja está embarazada, pero no sientes obviamente nada de nada (al menos físicamente), pero sabes y hasta puede ser incómoda la idea de que vas a convertirte en papá y que todo está cambiando.

Esa etapa es la misma que cuando empieza a brotar la barba, hay mucha comezón, la piel se irrita y está reseca y todo te recuerda que la barba está saliendo… así como todo te recuerda que en el vientre de tu pareja hay vida en desarrollo.

Después de esa etapa molesta de resequedad y comezón la barba ya se nota y ya no hay dudas, vas a crecer una barba, así que empiezas a tomar tus precauciones, como experimentar con jabones para delinear el afeitado, cremas para facilitar una barba suave y manejable entre otras cosas… ¡ja! Es bien divertido crecer una buena barba… lo siento por mis congéneres lampiños… pero hay buenas noticias en Turquía el trasplante de barba y bigote cuesta 1500 euros… je je je

Esa etapa es la equivalente a cuando ya no hay dudas… tu pareja efectivamente está embarazada y la incomodidad de la idea cede a la emoción de empezar a construir el cuarto de quien viene en camino, a conseguir las cosas que vas a ir comprando, a preparar su llegada ya sea en hospital, en casa o en donde salga.

Luego viene una etapa aburrida y rutinaria, la barba tiene que crecer y lo único que puedes hacer es, de manera habitual y programada, delinearla, aplicarle acondicionador para barba y las barbitas rebeldes cortarlas con cuidado.

La cera que usa Papá Moderno
La cera que usa Papá Moderno

Lo mismo con tu pareja, la rutina regresa y todo entra en una especie de “calma tensa” en donde sólo puedes estar al pendiente de que todo vaya como debe de ir y cuidar lo que haya que cuidar.

Cuando ya tienes a tu pequeñita o pequeñito es el equivalente a cuando ya tienes la barba que quieres, sabes que todos los días tienes que ponerle atención, que necesitas estar al pendiente de su forma y de su tamaño para que se mantenga como debe de mantenerse.

Pruebas diferentes productos y ceras para su peinado, aunque tu esposa se infarte de verte salir con un bigote de manubrio y veas cómo se le muere algo por dentro jejejejeje no paro de reír con su expresión, lo siento cielo… es mi bigotito…

Esta fase de la barba es la más divertida, puedes experimentar todos los días con diferentes peinados, ceras formas y tamaños y ves cómo la gente te mira (algunos lampiños con envidia) ¡uff! Es lo mejor del mundo.

Lo mismo es con tu pequeñita o pequeñito, todos los días le tienes que dedicar tu atención, al principio puede ser que te hagas pelotas en el orden de cómo atender a tu descendencia, pero con la práctica ya ni lo piensas.

También disfrutas todos días sus cambios, corriges lo que va saliéndose de lo que no debe de salirse y disfrutas todos, pero en serio todos los momentos, todos los cambios, todas las sorpresas, todas las ocurrencias.

Al mismo tiempo experimentas, vas buscando tu estilo de paternidad, tu manera de poner los límites y hasta la manera de sentir nuevas dimensiones de amar.

También ves con orgullo cómo la gente voltea a ver al nuevo amor de tu vida, porque se nota, porque te ven haciendo cosas que normalmente los adultos no hacen en público o porque simplemente se te ve la cara de que no cabes en ti mismo.

La barbería a la que voy (Barbería Pietro)
La barbería a la que voy (Barbería Pietro)

 

Esto es la paternidad, un proyecto de toda la vida, una nueva dimensión de ser hombre y definitivamente una actividad que te llena de amor y alegría todos los días.

Sólo sigue mi consejo, la barba se cuida todos los días, con paciencia, con estudio y con creatividad, lo mismo es con la paternidad, así que no dejes pasar ni un solo día sin la atención correcta, así sólo sean 10 minutos después del trabajo, son minutos que le dedicaste a tu pequeña o pequeño que mantendrán todo como debe de estar.

Así que si quieres saber cómo se siente ser papá…¡déjate la barba!

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