La memoria de papá no está en el cerebro

He llegado a la conclusión de que me mintieron en la escuela, me enseñaron que la memoria está en el cerebro, específicamente corteza prefrontal, ganglios basales, hipocampo y lóbulo temporal, pero creo que esto sólo aplica a gente sin hijos. 

Tengo la ligera sospecha de que la memoria cambia de lugar cuando uno tiene hijos, de hecho mi sospecha abarca el hecho de que creo que es imposible olvidar a los hijos, podré olvidar en dónde dejé la cartera o las llaves, podré olvidar mi agenda y mis pendientes, pero todo parece apuntar que este cambio de memoria hace que se olvide todo menos los hijos.

¿Cómo puedo olvidar que tengo una hija si…?

Me despierto muy temprano para ir a trabajar y lo primero que hago es meterme a la regadera, en donde lo primero que tengo que hacer antes incluso de abrir la llave es quitar la protección de la puerta para evitar machucones…

La memoria en el "refri"
La memoria en el “refri”

Voy a la cocina para preparar lo que me llevaré de desayuno y el refrigerador dejó de ser blanco y es un mural de letras de colores, números y dibujos colgados de más imanes…

Si cuando abro el refrigerador para beber leche tengo que tener cuidado de no estar tomando la leche “etapa desarrollo”… qué más me falta por desarrollar…

Al salir de la casa tengo que caminar con cuidado porque de seguro me encuentro una pelota, una ollita, una tacita, una muñeca o de plano las llaves que alguien me robó al jugar…

Al estar en el auto, en mí auto, de repente me encuentro ¿dibujos? ¿restos de galleta? ¿cuándo fue la última vez que comí galleta en mi coche? ¡claro!… nunca como en mi coche…

Llego al trabajo y mi esposa me manda mensajes los cuales incluyen fotos de mi hija o videos de cosas nuevas que puede hacer…

Nunca son suficientes pañales #papáKleenBebé
Nunca son suficientes pañales #papáKleenBebé

Hablo con mi esposa y el fondo es la voz de mi hija, cantando, gritando, balbuceando, llorando…

Voy de regreso a casa y recuerdo que necesito comprar pañales, muchos pañales, jamás son suficientes los pañales ni las toallitas, nunca son suficientes…

Por fin acaba el día y me puedo sentar a descansar y a disfrutar un buen café con mi familia, pero ¿Qué es esto que siento en las nalgas? Demonios, me senté en Pepa Pig, alguien se va a enojar…

Hora de dormir, a lavarse los dientes, claro que no me puedo lavar los míos sin que mi pequeña sombra imite lo que estoy haciendo, ¿cómo era? Claro, los dientes de adelante se lavan de arriba hacia abajo y de abajo hacia arriba y las muelas en círculo…

A dormir ¡por fin! Amo mi cama, pero ¿en dónde perdió el techo del castillo? Esa cosa tiene aristas puntiagudas y de seguro dolorosas… claro… ¡¿cielito?! Ya encontré el techo, estaba en las sábanas… efectivamente son aristas dolorosas… auch…

Cómo puedo olvidar que tengo una hija si mi mundo ha sido modificado para que sea su mundo, si cada rincón de mi vida se ha modificado para contemplar la maravillosa existencia de ese pequeño ser que me dice papá.

La memoria no está en el cerebro, está en la casa, en el auto, en el trabajo, en la escuela, en la comida, pero definitivamente no puede estar en mi cabeza.

No hay forma de olvidar bajo esta teoría, quiero escribir una entrada del blog y me encuentro con una pequeña ávida de imitar lo que papá hace y entonces escribo con ella en las piernas, quiero tomar un café y más tardo en pensarlo que en tener a mi lado una chamaca hermosa con su taza para tomar café con papá.

Quiero leer y en cuanto tomo mi libro se escuchan pasitos que vienen a toda velocidad con un cuento para compartir. Creo que he dejado en claro mi punto, la memoria de papá no está en sus cerebro, está en cada rincón de su vida, en cada momento que respira y que comparte, si hace unos años me hubieran platicado esta teoría lo más probable es que me hubiera reído.

Sin embargo hoy no estoy tan seguro de lo que creía el día de ayer, quién me iba a decir que encontrarme la pared lena de pegatinas de insectos me iba a sacar una sonrisa o que encontrarme el sofá con sellitos de tortugas me iba a hacer reír…

Me gusta recordar, pero me gusta más vivir la experiencia de ser papá.

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1 comentario en “La memoria de papá no está en el cerebro

  1. Precioso articulo y mientras tengas vida en tu cabeza y en tu corazón aunque suene cursi, estarán tus hijos, y te darás cuenta que de héroe pasarás a villano, y después a antiguo y pasado de moda, pero no te importará, ellos siempre estarán ahí. Felicidades!!

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