La importancia de la paternidad en la maternidad

Esta entrada fue escrita por una mamá que comparte en Internet, tuvimos oportunidad de conocernos en el evento de Build-a-Bear y le pedí si quería colaborar con una entrada en mi blog a lo cual contestó positivamente… por la vida, el karma, la mala suerte su “tarea” se retrasó un poco y luego por las mismas razones yo me atrasé en exceso, pero aquí está la contribución de Mariana Lira (@l_fan) al blog ¡Espero lo disfruten! 

La importancia de la paternidad en la maternidad.

#MyP #MamáYPapá

No siempre es visible ni reconocido y tampoco al igual que mi rol es remunerado en ese tópico. En ocasiones hasta tengo que decirlo con pena ¡lo he opacado! Sin así haber sido el plan, pero he tenido el protagónico en muchas ocasiones y he visto como aún sin llevarse los aplausos permanece detrás de mí para empujarme si estaba por dar un paso atrás o para sostenerme y que logre ser firme al representar mi papel en escena.

No siempre es visible, a veces es quien opera solo los fierros y pocas veces se recalca su trabajo estético, ese trabajo fino que le da el toque perfecto; pero que pocos notan, pero que sin en cambio llegará a faltar, notablemente habría diferencia.

Él es un padre y su labor ha sido crucial en mi maternidad, no sólo les hablo del padre de mis hijos, les cuento del papel que mi padre ha tenido y la consecuencia de haber contado con su presencia hasta esta parte del camino.

 “Tener un papá en casa agrega un elemento clave en la crianza y me atrevería a asegurar que tener un papá en casa si hace la diferencia.”

 Yo provengo de una familia tradicional en donde los roles de papá y mamá son materializados desde mi nacimiento, no he tenido un solo día sin saber que es no tenerlos; tal vez por eso en etapas de mi vida hasta me he dado el lujo de que su valía se haya visto reflejada en números rojos, y lo confieso con vergüenza, pues hoy que soy mamá me percato todos los días de lo complicado que es mantenerse en el rol y cumplir cabalmente con el compromiso de crianza y amor sin bajar la guardia ni un segundo.

[Él recibió a mi hija pequeña, el la alimentó durante sus primeros 15 días de vida porque yo estaba inmersa en una depresión post parto, él fue la voz y la cuna con la que tuvo contacto mi pequeña hasta que logré salir del bache hormonal que hizo que yo entrara en una guerra interna y choque de emociones.

Sin él papá de mi hija, sin mi pareja, si él no hubiera sido mi amigo creo que otro gallo cantara en la historia familiar de mis hijos.

Él ha sido quien aún cansado busca los minutos para contarles un cuento y apapacharlos, él ha sido el recordatorio y la reconfirmación del alto autoestima de mi hija al decirle todos y cada uno de sus días que es su valiente princesa, acompañándola de actos amables, caballerosos y palabras que sólo transpiran amor.

Él ha sido el compañero de construcción de mi hijo, no sólo con piezas lego, él ha sido pieza clave en la construcción del carácter y modulación del temperamento de mi hijo, ha sido quien le ha enseñado que un súper héroe es más que ficción, que ser súper implica responsabilidad y un buen corazón.

Él es un cúmulo  valores humanos  y sus validaciones en el ejemplo en la vida diaria de mis hijos.

Gracias a su apoyo he tenido grandes éxitos en mi maternidad…]

La importancia de la paternidad en la maternidad es indiscutible; la dinámica toma un giro positivo cuando los hijos observan y aprenden a trabajar en equipo, que la responsabilidad es compartida (al ver a sus padres colaborar en equidad).

Las relaciones interpersonales no son miel sobre hojuelas, es un hecho, pero la madurez que nos brinda la paternidad y el giro de prioridades cambia la visión y en ocasiones nos da la perspectiva correcta para antes de naufragar intentar buscar solución o superar malos entendidos.

He constatado que el papel del padre en la familia no sólo es la falsa idea del pasado “de ser proveedor”  el papel del padre en la familia es crucial en el desarrollo integral de los hijos, su aportación en conjunto con la de la madre hacen la fórmula idónea.

Sé que no siempre es posible y aquí es donde hago una pausa para ovacionar a las madres solteras que adaptan y adoptan su rol al cuadrado y con valentía llevan con éxito los dos roles. ¡Qué mujeres tan admirables!

Mi reflexión concluiría con lo siguiente: “…a lado de una gran madre hay un gran padre y frente a ellos está el resultado de su conjunción, los hijos”

Si procreamos en conjunto eduquemos a la par, intentemos superar las expectativas que al final son un espejismo, somos pareja de seres imperfectos que buscan con valentía ser mejores y encontrar el punto medio para forjar buenos hijos. No solo hay que luchar por la equidad de género, luchemos porque un signo igual (metafóricamente hablando) se manifieste en amor , respeto y empatía con nuestra pareja. Al final de la historia si logramos una exitosa tarea en la paternidad terminaremos juntos los que iniciaron la aventura. ¡Qué mejor que ser amigos y maestros de quien duerme a nuestro lado!

 Los hijos son el resultado de dos exponenciado en mil un formas de amar y aprender.

 Un aplauso a esos padres que luchan contra sí mismos en ocasiones para no heredar malos hábitos de cuna, un aplauso para aquellos que buscan formas y fondos para reencontrar la paz interna y compartir sólo lo mejor de sí mismos, una ovación para todos aquellos que si bien es cierto no viven los dolores de parto son empáticos en la paciencia y bondad para con su pareja en sus momentos de crisis; gracias un mil por seguir luchando y sembrando porque el mundo sea un mejor lugar dejando lo mejor de ustedes en rostro de sus descendientes.

Ellos no siempre son subrayados en importancia, hagamos que su labor siempre sea percibida con negrillas en nuestra vida y por consiguiente en la vida de los hijos.

 ¡Gracias papás!

 

#mamáfan

@l_fan

Mariana Lira

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