La educación de tu hijo

Esta es probablemente una entrada diferente a las que acostumbro puesto que me dirijo a las personas que tienen hijos y no tienen hijas. Me gusta mucho educar a mi hija sin una asignación específica de género, es decir, me gusta que mi hija pinte la pared conmigo o que tome su caja de herramientas cuando ve que voy a realizar alguna reparación. 

También me gusta que me diga que estoy enfermo y tome su kit de primeros auxilios y juegue a ser médico o que de plano se siente a cantar 40 millones de veces las mañanitas y nos sirva rebanadas de su pastel de juguete a mi esposa, al perro y a mí (mordida incluida).

Sin embargo, es triste y de momento inevitable que la gente caiga en estereotipos conductuales o cognitivos a la hora de relacionarse con mi hija. Está muy bien que mi hija reciba halagos porque “está bonita”, pero uno no dice eso de los niños actualmente ¿no?

A mi hija no le halagan su fuerza, su agilidad, su coordinación (algunos familiares sí), pero en general no escucho algo así como ¡órale! Qué bien domina ese martillo, seguro se dedicará a la ingeniería (conste que sí tiene un martillo, una llave española, un desarmador, unas pinzas, un perico, un serrucho y la caja de herramientas, obvio de juguete).

Independientemente de lo que en casa hacemos para que nuestra hija tenga una educación que no la limite por el simple hecho de tener dos cromosomas X, también es necesario señalar algunos puntos de la educación en general.

Si tienes hijos déjame recomendarte algunas cosas para evitar sexismo, machismo, discriminación derivada de género y demás aberraciones sociales…

En primer lugar haz que los niños se involucren en todo lo de la casa. Esto significa que tu hijo debe de ver que las actividades de la casa se realizan por los que viven en esa casa y no por mamá. Es decir, tus hijos deben de ayudar a papá a lavar la ropa, a mamá a recoger la mesa, a papá a cocinar la cena, a mamá a mover muebles, a papá a atender la cama.

El mensaje que buscas es sencillo: la gente que vive en una casa coopera con las actividades de esa casa. En lugar de que el enfoque sea como tradicionalmente se ve que las actividades de casa son de mamá.

En segundo lugar cuida lo que dices. Créeme que tu hijo te está escuchando todo el tiempo, aunque no lo muestre está registrando cada palabra que dices en su presencia, así que cuida mucho lo que dices. Es muy fácil que verbalices estereotipos de género y que de manera accidental transmitas información no deseada.

Algo tan sencillo como la gente que me dice/sugiere que voy a sufrir cuando llegue a la adolescencia y la inviten a salir ¿neta? ¿por? Yo sé que me lo dicen (aunque finjo ignorancia) por esta idea absurda de que voy a sentir que me quitan a mi hijita… pero francamente es una reverenda estupidez.

Cuando mi hija llegue a ese momento de su vida mis preocupaciones no serán con quién anda besándose, sino serán que no haga las tonterías propias de la neurobiología del adolescente.

En tercer lugar te diría que intentes cuestionar todas las generalizaciones. Esto logrará que no se consolide una imagen global de un rol asignado al género. Pero no nada más es cuestionar la generalización, también deberás de dar ejemplos específicos que avalen tu juicio.

En último lugar (de una lista interminable para un blog) te diría que critiques abiertamente los estereotipos que ves. Déjame platicarte esto con un ejemplo, por fin llevamos a mi hija al cine, vimos Alvin y las ardillas 3 (casi me da un soponcio) y en verdad que para ser una película de niños no dejó de sorprender la cantidad de diálogos y escenas sexistas que aparecen.

En verdad evítate la pena de verla, pero replican la cosificación de la mujer como instrumento de venta. El asunto es que eso es algo que hay que discutir (de acuerdo a la edad) en frente de los hijos, sin miedo y sin rodeos.

Que tus hijos no caigan de manera pasiva en la idea de que la mujer es u objeto. Que no te vean halagando únicamente lo tradicional a la mujer, que te escuchen criticando y discutiendo temas de sexismo.

Para lograr un mundo libre de discriminación de género la educación tiene que ser para todos y no nada más para las niñas que van a tener que luchar por su lugar en el mundo.

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