Introducción a la depresión

La depresión puede describirse como el hecho de sentirse triste, infeliz, abatido, melancólico y derrumbado. La mayoría de nosotros de alguna manera y en ciertos periodos de la vida hemos sentido estas sensaciones. Ahora bien, la depresión clínica, es decir como un trastorno del estado de ánimo es diferente, la depresión es en sí un trastorno del estado anímico en el cual los sentimientos de tristeza, pérdida, ira o frustración interfieren con la vida diaria durante un período de algunas semanas o más (obviamente simplificando mucho la definición). 

Hablar de depresión en psicología clínica es hablar de resfriados en consultorios médicos, es el pan nuestro de todos los días… sin embargo la gente vive con una serie de mitos bastantes desagradables que complican el salir adelante, como que las emociones de este trastorno se pueden vencer con fuerza de voluntad.

Lo anterior es lo mismo que creer que con fuerza de voluntad voy a desarrollar la telepatía… simplemente es absurdo. Otro fenómeno que sucede en este trastorno y que también hace que la persona se sienta peor de lo que ya de por sí se siente, es por la idea de derecha arraigada en nuestra cultura sobre estar agradecido.

Así como lo lees, mucha gente se hunde más en la tristeza porque no entiende cómo es que la vida no le sabe y se siente mal si hay gente que está peor, algo así como no sufras porque alguien sufre más que tú entonces tu sufrimiento no vale.

Ideas así complican mucho las cosas y luego agrégale factores económicos, familiares, hormonales y el cuadro se complica.

Los síntomas de depresión abarcan:

  • Tener un estado de ánimo irritable o bajo en la mayoría de las ocasiones evaluadas.
  • Puede existir cierta dificultad para quedarse dormido o bien tener demasiado sueño.
  • Se pueden presentar cambios abruptos e importantes en el apetito (puede existir ganancia o pérdida de peso).
  • Aparece cansancio y falta de energía.
  • En algunas personas existen sentimientos de inutilidad, odio a sí mismo y culpa.
  • La concentración se dificulta.
  • En ocasiones hay inactividad y retraimiento de las actividades usuales.
  • Hay sentimientos de desesperanza y abandono.
  • Pensamientos repetitivos de muerte o suicidio.
  • Pérdida de placer en actividades (anhedonia) que suelen hacerlo feliz, incluyendo la actividad sexual.

El tener algunos puntos de la lista no te hace candidato a tener depresión, acuérdate que estamos hablando de un cuadro completo, digamos que no por estornudar ya significa que tienes gripa.

Existen varias clasificaciones de la depresión o bien existen varios tipos y causas de la misma, como por ejemplo:

  • Depresión posparto
  • Trastorno afectivo estacional
  • Trastorno disfórico premenstrual
  • Depresión mayor con características psicóticas (depresión más perder el contacto con la realidad)

Si bien algunos de estos síntomas son muy sencillos eliminar y no necesitan mayor atención, existen otros que requieren algo más que el echarle porras a la persona. La recomendación es que si tienes dudas de si tienes un cuadro depresivo mejor ve y consulta a un médico psiquiatra o a un psicólogo.

Ahora bien en general la depresión, al menos desde la cognición se caracteriza por una visión negativa de uno mismo, una visión negativa del mundo y una visión negativa del futuro… o sea todo se te pone color de hormiga.

El problema de estas visiones es que te hacen filtrar toda la experiencia como si fuera un casco de realidad virtual mostrando una pesadilla y por lo tanto estás convencid@ de que esa es la representación exacta del mundo, un lugar difícil, sin esperanza y en el que no tienes la menor oportunidad de cambiar las cosas.

Sin embargo, lo que percibes está completamente distorsionado por que los pensamientos que estás teniendo (los negativos) están siendo creados por un fenómeno cognitivo que se llama distorsión cognitiva, esto quiere decir básicamente que tu cerebro se ha puesto unos lentes con una graduación que no es la adecuada. Algo así como que para entrar a un cuarto oscuro te pusiste lentes oscuros y o te has dado cuenta.

Por lo tanto lo que hay que hacer (además del apoyo farmacológico cuando está indicado) es pulir, limpiar, cambiar, ajustar los lentes con los que ves la realidad.

Esta entrada es sólo la introducción, por petición de una de las lectoras del blog el tema central será depresión postparto, sin embargo no quise iniciar el tema sin alguna introducción, que aunque breve, nos permitirá ir avanzando hacia temas más complicados.

De hecho no nada más hablaré en las siguientes entradas de la depresión post parto sino que pondré las técnicas que puedes auto aplicar para modificar tus emociones negativas.

Puede ser que en estos temas surjan muchas dudas ¡por favor escríbeme y pregúuuuuuntame!

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1 comentario en “Introducción a la depresión

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