¿Habrá que tener más hijas/hijos?

¿Para cuándo encargan al siguiente?, le va a faltar un hermanito con el que jugar, es mejor un hermano, cuando ustedes se vayan se va a quedar sola, ahorita dicen que no… pero ya verán que se les va a antojar.

Estas sólo son algunas frases y preguntas a las que ahora me he tenido que enfrentar. Alguna vez ya me quejaba de que parece normal preguntar por preguntar ¿cuándo te casas? ¿cuándo tendrás al primer hijo? y por alguna razón la lista de preguntas sigue ¿cuándo tendrás al segundo? 

Esta entrada como vez está en la sección de anécdotas así que no esperes algo profesional, es más como mi respuesta a la necedad de la gente a meterse en lo que no les genera ningún cambio en su vida.

Aunque puedo respetar a los que deciden tener más de un hijo o una hija, la verdad no entiendo qué los lleva a “aventarse”. También he visto que la gente con más hijos se ofende cuando escucha a los que sólo queremos uno.

Nosotros hemos decidido que sólo vamos a tener una hija y ya. Nada de que luego se nos va  antojar. Eso del antojo es como si vas a comer: ya estás satisfecho pero te pides otro pozole porque luego se te va a antojar ¿neta?

Al pozole lo regalas o lo tiras, pero a un segundo hijo que no se te antojó… ¡claro! se me olvida que vivo justo de recibir en mi consultorio a los pozoles no antojados…

Razones por las que no quiero otro bebé en mi vida:

La primera y debería terminar aquí la historia es porque no quiero, no se me antoja, no lo siento, no lo veo, no me late, no me interesa, no me da la gana…

Pero, desafortunadamente si digo eso me dicen que soy egoísta y que no estoy pensando en cómo se va a sentir mi hija.

Esa idea de “darle un hermano” se me hace terrible, es engendrar otro ser humano con la intención de que acompañe al primero, o sea, te engendro para que cumplas una función determinada con el primero.

Si digo eso me va peor, así que recurro a la segunda explicación: no quiero porque no tengo los recursos económicos para pagar dos colegios privados. No me voy a meter en polémica, me pueden debatir sobre la educación pública, pero mi punto sigue siendo sobre la calidad de educación.

Otra razón por la que no quiero tener otro hijo es porque ¿acaso soy el único que ve que nuestro mundo está empeorando?

No vivimos en un mundo pacífico, al contrario, cada vez es un lugar más violento y no creo que sea buena idea traer a otra persona ¿para qué? ¿para desarrollarse viendo violencia? ¿para que su vida sea preocuparse por el calentamiento global? no veo nada en este mundo que justifique llenarlo más.

Ojalá y aquí terminara la entrada, pero no. Normalmente cuando menciono lo del calentamiento global me miran con cara de que estoy loco o desquiciado ¿neta no ven que nos cargó el payaso? por mucho que le echemos ganas ya metimos la pata.

Pueden ver el reportaje de “Before the Flood” y claramente se ve que sólo hay esperanza si HOY cambiamos… dejen me río mientras veo la avaricia de los seres humanos.

La verdad otra razón es que lo di todo con mi hija, ya no me veo con fuerza para levantarme en las madrugadas, para dormir mal gracias al colecho, para meter las manos en pañales del terror, simplemente ya no.

En general esas son las razones por las que hemos decidido “ser una familia pequeña”, en otra entrada platicaré sobre los mitos de los hijos únicos.

Si te ha gustado comparte...Tweet about this on TwitterShare on Google+

Deja un comentario