El regreso de papá

Papá Moderno está de regreso, tiene un rato desde la última publicación y es que sucedieron demasiadas situaciones, algunas de las cuales se salieron de mi control. Chance exageré con eso de “muchas situaciones” la realidad es que sucedieron sólo dos cosas. 

La primera fue que me avisaron que se terminaba el año de alojamiento que había contratado y cuando vi lo que me quería cobrar por otro año se me fue la sangre a los pies, así que me tuve que tomar una decisión, o se acababa Papá Moderno o encontraba la manera de encontrar otro servicio de hosting con el poco tiempo que me quedaba antes de que se acabara el que tenía y además lograba aprender cómo migrar todo el sitio.

Como puedes ver el sitio está vivo, pero en verdad fue muy complicado, en primer lugar logré encontrar el servicio en mi país y a un costo sumamente accesible por año, después de eso empezaron las confirmaciones de migración de sitio, aunque no lo creas no es como cambiar una unidad USB de computadora, es todo un lío el cual tiene hasta un periodo de “gracia” en donde confirmas la migración.

Lo bueno es que el soporte técnico del nuevo servicio de alojamiento fue muy paciente y me ayudó cada vez que me trabé. Así que hay blog para otro año cosa que me da mucho gusto tomando en cuenta que está a unos días de cumplir su primer año.

Lo segundo que pasó y por lo que se me complicó la vida fue porque en el doctorado me pusieron en jaque y desafortunadamente perdí el 10 de promedio que llevaba (así de ñoño soy), lo intenté, lo pelee con todo mi esfuerzo, le eche todos los “kilos” del mundo, pero simplemente no hubo manera.

Una de las doctoras que me evaluó (y para mi muy mala suerte) simplemente se negó a darme la calificación de diez porque mi vocabulario “requería demasiada interpretación”, cómo entender esto, bueno nada más y nada menos que la doctora n lugar de agarrar un diccionario para comprender lo que escribí en sus entregas solamente se limitó a objetar mi vocabulario y por esa simple y mentada razón pasó lo que pasó.

Eso y que cuando me ardí por esas tonterías le puse una página de la RAE con todas las conjugaciones de los verbos que me objetó (y que le demostré que estaba en lo correcto) y cordialmente la invité a leer más para que su vocabulario no fuera tan limitado… pero no creo que esto tuviera que ver con mi calificación ¿o sí?

Por estas dos grandes motivos el blog estuvo fuera de circulación; ahora ya solamente me faltaría ponerme al corriente con las entradas. Tengo el propósito de continuar otro año y observar qué sucede con este proyecto el cual, en ocasiones, parece que tiene vida propia, la gente siguió dando like en el sitio de Facebook y continuó creciendo el número de seguidores en Twitter y en Instagram.

Un cambio que quiero hacer, pero que no tengo ni la más remota idea de cómo hacerlo (¡necesito de su ayuda!) es que la página de inicio sea mucho más visual, que tenga imágenes asociadas a las entradas y esas cosas de moda. Así que estaré experimentando hasta darle al clavo, por lo pronto si estás en una computadora te podrás dar cuenta que en la pestaña de arriba ya aparece el logo del sitio… sólo me tomó como 48 horas encontrar cómo hacerle.

Si has llegado hasta este punto sólo me queda decirte gracias, gracias por leer las líneas de este papá que ha decidido compartir un cachito de su vida en familia en estas líneas, gracias por tu apoyo, por tus comentarios y sugerencias, gracias por tus quejas y tus críticas y en verdad espero que sigas leyendo estas letras que para mí representan mucho.

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3 comentarios en “El regreso de papá

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