El primer cumpleaños

Creo que lo primero que me pasó por la mente cuando mi esposa me preguntó si íbamos a celebrar el primer cumpleaños de nuestra hija fue algo como ¿en serio llegamos al primer año? ¿lo logramos?

Pastel de cumpleaños
Pastel de cumpleaños

Al principio no estábamos seguros de cómo festejar o con quién festejar, dado que ambos teníamos la idea (errónea) de que no era necesario porque al final no se iba a acordar. Sin embargo con el paso de los días llegamos a la conclusión de que sí lo íbamos a festejar, porque significaba compartir con nuestros seres queridos las aventuras de todo un año y no un año cualquiera, sino el primer año de vida de nuestra hija siendo padres primerizos.

Inicialmente queríamos algo netamente sencillo y casero, para los que asistieron al festejo esto tal vez no me lo crean, pero la intención original era, en serio, algo leve. Con el paso de los días me fui dando cuenta de que la planeación de mi esposa era todo menos sencilla.

Pasamos de la idea de sólo unos cupcakes con los abuelos para tener fotos, a toda la logística de contratar mesas, comida, pensar en piñata, dulces y ¿por qué no? Hasta mesa de dulces, obviamente diseñada por mí esposa.

La piñata del primer año
La piñata del primer año

Una muy querida amiga de mi esposa nos dio la piñata, la verdad es que me gustó mucho y casi sentí feo por romperla, como consejo: nunca pongan una piñata en la fiesta de sus hijos que sea el personaje favorito de ellos, créanme no es buena idea, yo no me veo rompiendo una piñata de Darth Vader ¡al contrario! La voy a querer guardar.

Llegado el gran día a mí me tocó parte de la decoración, básicamente porque soy el único que alcanza para colgar las cosas, como buen evento y más siendo el anfitrión, el día inició muy temprano y terminó muy tarde. Me la pasé muy bien y creo que todos los que fueron también.

El pastel fue de cupcakes con la forma del número uno, toda la fiesta fue en tonos morados y colores pastel, fueron muchos amiguitos de mi hija y afortunadamente toda la comida se terminó, así que no fue necesario comer lo mismo durante una semana…

Supongo que no está mal hacer una pequeña confesión, digo, ya pasaron algunos meses… pero lo que sucede es que creo que lo que más disfruté fue la piñata. Yo fui el encargado de la cuerda, así que era básicamente el que la subía o la bajaba… en la cara de algunos niños… a propósito… y me reí mucho… soy malo.

Mesa de dulces
Mesa de dulces

La fiesta fue maravillosa, las fotos que quedaron y que estarán en el álbum familiar contarán la historia de un día lleno de armonía, risas, niños corriendo por todos lados, adultos comiéndose la mesa de dulces… antes de que se abriera al público… antes de las fotos; lo bueno es que tomé nota de quienes fueron así que cuando me inviten a su cumpleaños voy a meter el dedo al pastel antes de que lo corten… Muajaja…Muajajajajajajajaja…MUAJAJAJAJAJAJAJA.

SI puedes siempre celebra los cumpleaños, vale mucho la pena construir con esos eventos la historia de tu familia, disfruta mucho cada etapa, al final y aunque su hijo no se acuerde no debes de perder de vista que crecer no es un tránsito o un escalón para llegar a otro, crecer es un fin en sí mismo.

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