La historia de cómo inició mi paternidad (primera parte)

Si has seguido la historia verás que todo se resumen en adaptarse, es bastante sencillo decirlo, pero todo se resume en esto: mientras más rápido te adaptes, más alta la probabilidad de que no te vaya tan mal. Evidentemente todo lo mencionado en otras entradas es simple opinión personal, me queda muy claro que no estoy intentando explicar el mundo para todos y mucho menos para familias que han sido tocadas por la desgracia o por alguna situación que marque sus vidas de forma no ideal.

Dicho lo anterior retomaré mi relato, después de saber que iba a tener una niña vino una etapa un tanto cuanto confusa  tal vez te pasó a ti o te está sucediendo y si todo va bien la rutina regresa y parece que las cosas han dejado de ser raras, ahora es normal escuchar que ella está cansada o que le duele la espalda y se entra en una especie de calma… como siempre después llega la tormenta.

De ese periodo he de decir que hay algo que a la fecha me sorprende y es ver los movimientos del bebé en la panza, me pregunto si el autor de la saga Alien se inspiró en este periodo del embarazo. Es en serio, nada como ver un abdomen moverse hacia una sola dirección en un solo punto para saber que ¡algo ahí está moviéndose! Esto a las chicas no parece llamarles la atención de hecho así como nosotros nos damos la mano para saludar ellas invariablemente se daban su beso en la mejilla y en automático las manos a la barriga diciendo ¿se mueve?

Mis compañeros me preguntaban lo mismo, obvio sin las manos a la barriga ¿eh? Y cuando asentía sólo quedaba un silencio como si me hubieran preguntado que si me dolía la panza y yo hubiera dicho que no, una atmósfera extraña de que obviamente no alcanzamos a comprender la magnitud de toooooooooodo lo que cambia con la pareja tanto por fuera como por dentro, especialmente por dentro. De hecho mi esposa cambió de tener un carácter fuerte, se volvió algo así como Mary Poppins y su cucharada de azúcar.

Pues llegó el día del nacimiento, ya había preparado todo lo necesario y de los nervios para esos momentos mi chiste interno era que si el mundo se hubiera acabado en el 2012 entonces yo no estaría ahí sufriendo de nervios y que además mi hija no sería producto de la confianza en las predicciones mayas… el que captó pues captó.

Resulta que como yo soy grande ella venía grande, pero con una complicación ya que traía un doble circular en el cuello, es decir, el cordón umbilical ¡le dio dos vueltas al cuello! por lo que corría el riesgo de que todo saliera extremadamente mal. Así que dos días antes de este día en la consulta corriente el médico le dijo a mi esposa que era por cesárea sí o sí y por eso se programó para ese glorioso día.

Aproveché vacaciones del trabajo y cancelé a todos los pacientes por 10 días y empezó “el merequetengue”: llegamos al hospital, nos registramos, nos asignaron cuarto, todo el proceso como si fuera hotel… hasta que llegó la enfermera a darle la ropa de hospital y pedirle que se cambiara, el camillero llegó unos minutos después y fuimos hacia el quirófano; en el camino estaban mis suegros y mi madre para desearle éxito a mi esposa, que además iba llorando hacia el quirófano…

Yo pasé a cambiarme para entrar a la cesárea, y mi corazón parecía que quería salirse de mi pecho, hasta creí que iba a necesitar un doctor en el parto. Me brinco los detalles antes del quirófano, ya dentro del mismo algo muy padre que descubrí es que mi pareja tiene futuro como comediante, ¡es en serio! ya bajo los efectos de las drogas ¡wow! Todos reíamos y no de lástima, era como convivir con Adam Sandler o Jim Carrey estando ebrios y celebrando algo.

El asunto está que primero me sentaron en la cabecera así que estaba platicando con mi esposa cuando el médico me dijo que si quería ver cómo nacía mi hija, salté de mi banquito y me puse a los pies de mi esposa al mismo tiempo que una enfermera se puso a mi lado por si me desmayaba al ver sangre (¡pum! ¡golpe a mi hombría!), sin embargo creo que falló algo como la física básica: mi peso es de 100 kg, mi estatura es de 1.88 mts, la enfermera me llegaba a la cintura y no creo que pesara más de 55 kg por lo tanto, si me desmayaba ¿para qué la pusieron ahí? La verdad es que se lo pregunté y entendió perfectamente el riesgo en el que se había puesto así que discretamente ¡se fue quitando! seguro lo pensó y se dio cuenta del error tan garrafal que iba a cometer (segundo golpe a mi hombría… si se quedaba es que confiaba en que no me podía desmayar).

Retomando el asunto en cuestión, de repente el médico me dijo que iba a ver mucha sangre porque había más varices en la matriz de lo esperado, que no me preocupara ya que era normal y de la nada como samurai tipo Kill Bill un corte veloz, mucha sangre y sus manos se perdieron en el vientre de mi esposa para sacar a la bebé.

 

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La primera vez que vi a mi hija

Esta foto se ha quedado grabada en mi mente como uno de los momentos donde mi ser estaba totalmente presente, en ese momento no existía nada más que esto.

Las sensaciones que viví simplemente no las puedo describir porque no me dan las palabras, la neonatóloga que asistía me preguntó que si quería cortar el cordón umbilical a lo cual accedí, spoiler alert: se siente como cortar una milanesa fría con tijeras.

Estuve presente mientras revisaban a mi hija y nos llevaron al cunero, terminada la revisión simplemente me dijeron que esperara afuera y fue entonces cuando todo se puso patas para arriba… pero aún yo no lo sabía… (Fin parte #1)

 

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5 comentarios en “La historia de cómo inició mi paternidad (primera parte)

  1. me encanta tu blog! Felicidades. Es maravilloso leer desde lo masculino.

    Ahora un dato para tener en cuenta por si quieren tener otro bebe… La circular de cordón no es motivo de cesarea. Soy educadora Perinatal y doula… Es importante saber bien cuales no las causas que ameritan cesáreas…
    Ojalá no incomode el comentario.
    Saludos

    • ¡Hola! muchas gracias por tus comentarios, que bueno que te agrada leer la perspectiva masculina (o al menos la mía je je je). Siempre es grato saber que alguien disfruta lo que uno escribe. No incomoda el comentario, voy corriendo a tu blog…

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