El colecho es un acto de… puro odio

Este tema del colecho es como el de los tatuajes, los que los tenemos no nos importa que los demás no los tenga, pero curiosamente los que no los tienen critican mucho, lo mismo aquí, los que practicamos colecho nos tiene sin mucho cuidado si no lo haces, pero los que no lo hacen se ponen a criticar bastante. 

Pensé en esta entrada en la madrugada, así que está “inspirada en hechos de la vida real”… Como he platicado en otras entradas, lo único constante en la crianza es la necesidad de ser flexible y de adaptarse y ahora me tocó llegar a ese punto a mí.

Le propuse a mi esposa que de ahora en adelante yo me encargaría de las noches, los días que no me tengo que levantar a trabajar temprano y ¡wow! Descubrí cosas asombrosas.

Lo primero que descubrí es que el estarse despertando en la noche con ciclos (si bien me va) de tres horas de sueño me generó compasión por mi hija, pero pensé ¿no es eso una contradicción? Digo, siento placer al estar sufriendo deprivación del sueño, eso debe significar una sola cosa: odio dormir.

Si no odiara dormir no me generaría placer saber que no estoy durmiendo adecuadamente por mi hija. Si siento placer en mis noches de colecho al retirar el sueño, pues es la única conclusión posible ¿no?

Segundo descubrimiento, tengo un sentimiento de entrega absoluto por mi hija, sin importar que cada vez que me inclino sobre la cuna me duelen las vértebras lumbares, lejos de enojarme por eso sólo puedo pensar que es por mi bebé, eso debe significar una sola cosa: odio que mi espalda esté bien.

Pffff esa es la conclusión más lógica ¿no? Si me gustara que mi espalda estuviera saludable y que no tuviera dolor, no estaría sintiendo estas emociones positivas ¿correcto?

Tercer descubrimiento, a las 4:00 a.m. mi hija con catarro, aunado a que le están saliendo las muelas, se quedó dormida recargada en mi panza, yo en la orilla de la cama “como don Herbacio, una nalga al aire y otra al espacio”… descubrí que no necesito espacio personal, ¡caramba! Cómo va a ser que me inunde un sentimiento de amor tan profundo por mi bebé, encimada en mí, que no me deja mover so pena de despertarla, aun cuando ya no siento la mitad del cuerpo y tengo frío en donde la sábana se cayó, eso debe significar una sola cosa: odio el espacio personal.

Cuarto descubrimiento, dos horas después del pasado descubrimiento y por lo tanto con sólo dos horas de dormitar, me di cuenta de que no necesito mis capacidades mentales, en esta época de tecnología ¿para qué quiero un cerebro despierto? Todavía no tengo respuesta creo que sigo dormido.

Lo que sí, es que no tengo problema alguno con estar en un estado de zombie, hasta me siento tranquilo, no me molesta ni siquiera que la gente repita una y otra vez que “me veo cansado/asustado”, eso debe significar una sola cosa: odio estar en óptimas condiciones cognitivas para enfrentar la vida.

Todas las noches las paso así, lleno de odio por mi espalda sana, por mi sueño reparador, por mi espacio personal y por mi estado de vigilia a lo largo del día, por eso el colecho es un acto de odio hacia las cosas innecesarias de la vida…

Sin embargo, todo ese odio se compensa con dos frases, cuando a las 3:00 de la mañana mi hija se incomoda y le pregunto si quiere su chupón y con su voz más tierna me dice “si papá” con esa voz tan linda que tiene, llena de cariño y acto seguido se mete el chupón a la boca se gira y como si se le hubiera olvidado algo, simplemente se voltea, se saca el chupón y me dice “na papá” (na es gracias)…

Con esas dos frases y con esa vocecita suya puedo odiar la vida entera si es necesario, sólo para que ella duerma con una sonrisa dibujada en el rostro y con la certeza de que papá y mamá están ahí sin importar lo que suceda.

Con esto me viene una canción cuya letra me gusta mucho que dice nada hay bajo el sol que no tenga solución…” (obvio les recomiendo escuchar la rola)

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2 comentarios en “El colecho es un acto de… puro odio

  1. Me pudo encantar tu escrito. Me queda claro que no hay frase mas cierta en este mundo que la dice que solo comprenderás el amor de tus padres hacia ti cuando tengas un hijo. Hay algo mas maravilloso que un hij@?

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