Desarrollo de tu bebé a los tres meses

El desarrollo a los tres meses se caracteriza por que tú sientes que hay más orden. Básicamente el bebé va logrando integrar sus ritmos a los del entorno. No te emociones, porque esto casi nunca incluye ritmo de sueño.

Lo que si notarás es que come un poco más espaciado, o sea que a pecho de libre demanda chance notarás que hay noches con 4 o un poco más de horas de sueño antes de comer nuevamente. 

A los tres meses podrás notar que mira con más atención y hasta parece que con intención. Las verbalizaciones aparecen, es decir, parece que tienes un muñeco roto que emite ruidos casi de manera aleatoria.

Lo que sí veras con estas verbalizaciones es que aunque todavía no tienen significado, las emite sólo con ciertos estímulos y hasta con ciertas personas.

Sonrisa social en el desarrollo
Sonrisa social en el desarrollo

La sonrisa que se venía desarrollando ahora sí está dedicada a quién aprecia. Y créeme que te derrites por una sonrisita más… maldita evolución manipuladora de emociones para que no los botemos por la falta de sueño.

La sonrisa social aparece en el sentido de que ya sonríe discriminando rostros, ya no es como antes que sonreía por sonreír, ya te sonríe.

En estos tres meses puedes notar que el automatismo de la marcha ha desaparecido. Eso es normal.

Si lo pones boca abajo levanta la cabeza y los hombros, cuando lo cargas mantiene la cabeza erguida.

¡Ha descubierto que tiene manos! A veces se les quedará viendo como algo completamente extraño, pero en general ya sabe que las tiene y se las puede llevar a la boca.

Su humor depende 100% de sus estados internos. Por lo que ya sabes cuando está de malas por hambre, por sueño, por cansancio, por aburrimiento.

Ya mira objetos de manera constante, 5 segundos es buen lapso y presta atención y sigue sonidos.

Una manera de seguir fortaleciendo el vínculo que tienes con tu bebé es que además de que lo bañes puedes jugar mucho.

Juega mucho  con tu bebestia
Juega mucho con tu bebestia

El juego es sencillo, haz que flexione las piernas, los brazos, agita sonajas para que voltee, hazle cosquillas y como puedes ver hay que ser muy táctil, no tengas miedo de tocar a tu bebé, esto fortalece el vínculo –insisto en esto- y además ayudas a su cerebro a conocer su cuerpo.

Háblale mucho ¿de qué? qué más da si ni entiende, pero háblale. Cuéntale tu día, cuéntale la historia de los muertos vivientes parte 25 ¡no importa! Eso sí: habla con una sonrisa en tu rostro.

Por último, es importante que empieces con rutinas súper predecibles, cuida que todo pase  la misma hora como el baño. De día no apagues la luz ni cierres las cortinas y de noche no uses luces fuertes ni que lo estimulen.

Como vez el desarrollo te permite ampliar las cosas que puedes hacer con tu bebestia. Conforme su dominio de acciones se haga más extenso podrás también ir haciendo más y más cosas. Nada más fíjate cómo ha pasado de ser un ser que sólo dormía lloraba-comía-defecaba a lo que logra ahora.

 

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