De brujas, hechiceros y otras realidades

Tener un bebé es mágico, pero para mi sorpresa resulta que la gente cree literalmente en la magia, con estas líneas no pienses que estoy de amargado, sólo te quiero compartir algo que sucedió y darte un par de consejos. 
Todas son brujas, eso sí te lo puedo decir, de la nada te darás cuenta poco a poco que hasta tienen rangos y jerarquías (aunque lo pienses no siempre la suegra es la de mayor jerarquía ¿eh?) y ¿por qué te digo esto? Muy sencillo antes de que haya manera de saber si es niño o niña verás que hay infinidad de métodos con los que la gente a tu alrededor se va a divertir para adivinar el género de tu bebé como tomar un cabello de tu pareja y amarrarle un anillo de forma que quede un péndulo, así lo ponen encima de su panza sin tocarla y ¡ya está! Si se mueve en círculos es niño, si el movimiento es pendular es niña…

Yo no me la creía y tuve el valor idiota de decir que eso no servía, consejo #1: no digas nada de nada. Me la pasé escuchando por la siguiente media hora todos los casos de fulanito, perenganito, sutanito y demás “…itos” que se te puedan ocurrir sobre cómo con este método no les falló el arte de adivinar, claro que siempre hay alguien más ecuánime que te dice que eso no funciona, que lo que realmente sirve es ver si la panza está arriba o abajo… así como suena.

Si además se te ocurre preguntarle a internet cómo saber de forma casera el sexo de tu bebé para tu sorpresa encontrarás hasta sitios con calculadoras especiales (guiño, guiño) para predecir si es niño o niña.
Consejo #2: aunque no creas en nada de lo esotérico, déjame decirte que todos estos rituales, por curiosos que te suenen sí tienen una función y sí son relativamente importantes por que pasan a ser estampas en la historia del embarazo que puedes compartir y recrear tanto con tu pareja como con tu hij@; los niños heredan una historia y sin pedirla se empiezan a hacer responsables de toda cronología que los adultos de forma arbitraria les imponemos como ¿por qué me llamo X? pues porque tu padre y tu abuelo y el tío del sobrino del amigo del amante del amigo del conde de no sé donde tuvieron ese nombre y es tradición importante.

Creo que tenemos la responsabilidad de crear la historia de nuestros hijos o al menos la que van a heredar cuando desarrollen la fase de preguntar todos los porqués del mundo y así como hay cargas pesadas hay historias más bonitas como vacilar con las explicaciones caseras de cómo había tanta emoción por saber el sexo que hasta intentamos muchas veces imitar los trucos de brujas, hechiceros y otras realidades.

Si te ha gustado comparte...Tweet about this on TwitterShare on Google+

Deja un comentario