Cuidado con los secretos

Lo que consideramos como normal en nuestra vida, tanto si creemos que es bueno o malo, se da/dio por el aprendizaje del mundo que tuvimos de pequeños. Si un niño está en una familia en la que los tatuajes están presentes, entonces los va a ver como algo normal, simplemente no le van a llamar la atención, si crece con una familia en la que la costumbre es ver la televisión el fin de semana, entonces eso será lo normal y no le va a generar conflicto en el futuro cuando vea familias que ven televisión. 

Ayer mi esposa me comentaba que los secretos, más cuando son “secreto a voces”, eventualmente se saben por los que no deberían saberlo y eso es más dañino que simplemente platicar las cosas como son.

Por ejemplo, mis alumnos entran en conflicto con el tema de la adopción, ¿decirle al niño o no decirle? ¿Decirle desde chico o no?, casi siempre esas son las dos preguntas que más trabajo les cuesta por las creencias que tenemos… desde casa. Mi opinión es que se debe de decirles, pero no como algo tabú, sino como algo normal… “aquí está la foto del día que te recibimos… tu papá estaba tan emocionado que cuando te cargó se puso a llorar… mientras tu mamá no dejaba de sacar fotos como paparazzi…”

Cuando queremos mantener algo en secreto, probablemente es porque le estamos cargando emociones de forma negativa, o porque nos preocupamos por las reacciones de los demás o simplemente porque creemos que va a tener una consecuencia negativa importante (aquí es porque creemos que al otro le va a importar exactamente como a uno mismo).

Los secretos, el tabú y la falta de comunicación generan muchos problemas, evidentemente hay temas más sencillos que otros, pero en general debemos mantener una comunicación abierta y honesta con nuestros hijos.

¿Tienes esqueletos en el armario? Pues ponte a ordenar, porque tu hij@ va a crecer y se va a dar cuenta… créeme es sólo cuestión de tiempo, a mí me gusta pensar en una charla que tuve con mi hermano hace algunos años, en la que platicábamos sobre el espacio, el tiempo y esas cosas; una de las frases que más recuerdo es: si tuvieras un simio con vida infinita y junto le pusieras una computadora que sirviera infinitamente y dado que el tiempo es infinito, entonces por pura probabilidad en algún momento de ese tiempo el simio va a escribir el Quijote exactamente como lo hizo Cervantes…

Esto lo recordé por una razón: si tienes un secreto compartido, es sólo cuestión de tiempo para que alguien “suelte la sopa”, ya sea porque te encontraste a la persona o porque se le escapó a alguien que no sabía que no debía decir nada o de cualquier manera rara que se te ocurra.

Creo que sobra decir que la información se debe de dar de acuerdo a la edad de tu hij@ y se debe de decir de acuerdo a su desarrollo ¿cierto? Evidentemente hay temas más difíciles que otros, pero el impacto depende de la actitud, no es lo mismo platicar sobre los problemas con hacienda con un clima emocional de terror y de que no tiene solución a platicarlos con seriedad y compromiso por arreglarlos… todo depende (insisto) de la actitud que tomes para decir las cosas.

¿Tú que opinas? te puede asustar tener secretos y decidir que dejen de serlo… pero te puedo decir que cuando dejas de cargar con sacos innecesarios, la vida se vuelve más ligera.

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2 comentarios en “Cuidado con los secretos

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