Cómo manejar un berrinche

Pues ha llegado el momento de hablar de los berrinches, en parte porque es un tema que no he abordado y en parte porque la otra vez me aventé un berrinche bastante largo… obvio no lo hice yo sino mi hija. Mientras me hacía su mega berrinche me di cuenta de la poca información que tengo en el blog y de lo mucho que sirve saber de este tema. 

También en este tema no nos terminamos de poner de acuerdo o al menos no parece haber acuerdo de hasta dónde es natural y hasta dónde ya es cuestión para ponerle atención…

Lo primero que podemos hacer es definir ¿qué es un berrinche? Técnicamente un berrinche ocurre cuando un niño pequeño tiene una reacción conductual extrema a las emociones negativas. Pueden empezar como lloriqueos, como quejas y luego extenderse a patear, gritar, golpear, contener el aliento, tirarse al piso y como lo veo en casa es cuando se desata la furia del séptimo círculo del infierno.

Normalmente los berrinches inician entre los 12 y los 18 meses (esto es variable) y básicamente surgen porque las emociones pueden ser más fuertes o poderosas que la habilidad de tu hijo para controlarlas.

Pero… ¡¿por qué hacen berrinche?!

Existen múltiples razones, entre las que encontramos que quieren hacer algo que no tienen permitido porque sería quebrantar las reglas y como todos los seres humanos en ocasiones no están de acuerdo con la regla… así que aparece el berrinche.

…un niño pequeño tiene una reacción conductual extrema a las emociones negativas…

Puede ser porque quieren hacer más de lo que pueden hacer, esto es que quieren hacer algo que por su seguridad no se les permite hacer como usar un cuchillo en la comida… así que prepárate para la reacción.

En ocasiones los berrinches son llamadas de atención, básicamente aparecen porque o está buscando tu atención o quiere obtener una reacción o quiere salirse con la suya. Así como lo lees, en ocasiones tu hijo deja de ser “Gizmo” y se convierte en ese ser infernal que obtiene placer viendo tu reacción.

A veces los ejecutan porque se sienten mal, están incómodos o están cansados y esto es abrumador para ellos.

Y para colmo de males, en ocasiones el berrinche sucede porque el niño es un poco más temperamental que sus pares, de manera que su cerebro es de fácil activación y todavía no tiene (por maduración normal) los mecanismos de control emocional necesarios para dirigir la emoción.

Viendo todo esto puede ser más frustrante como papá porque no parece muy esperanzador el tema, de hecho te comparto que hoy simplemente el berrinche de mi hija fue porque no encontramos su oso de lego con el que se baña, así que logró un récord personal de 35 minutos en llanto… el estúpido oso apareció mucho, mucho tiempo después…

¿Hay algo que hacer con los berrinches?

Afortunadamente la respuesta es sí, hay varias cosas que hacer tanto en la prevención como en su manejo.

En lo que respecta a la prevención debes de saber que los niños son más propensos a los berrinches cuando están cansados, estimulados en exceso o están fuera de su rutina. Esto es importante saberlo porque puedes anticipar los horarios, escenarios y momentos en los que vas a ver con mayor facilidad el berrinche.

…todavía no tiene los mecanismos de control emocional necesarios…

Otra cosa que puede ayudarte a evitar los berrinches es no crear el escenario para el mismo, por ejemplo, si vas al parque obviamente termina la actividad antes de que sea demasiado tarde y le de hambre, claro que de todos modos va a haber problemas sólo que no es lo mismo estar preparado a que te “agarren en curva”

Ahora bien, en ese punto he escuchado gente decir “pero no puedes planear y evitar todos los lugares nada más porque el niño se porta mal” y estoy de acuerdo en general, solo que no soy de la idea de que nada más porque no “vas a dejar de hacer cosas” vas a llevar a tu hijo a un lugar en el que simplemente por su desarrollo no va a poder estar, chance luego sí, pero en ese momento no.

Hay varias maneras de manejar un berrinche, sólo que no se te debe de olvidar la edad del chamaco, su nivel de desarrollo, el entorno y otros factores que necesitas conocer para decidir la mejor ruta de acción.

Hay que reconocer los sentimientos del niño, peeeeero obviamente no esperes que pueda platicar de ellos durante la activación emocional, o sea que hablarle mientras está activado no sirve para nada.

En algunos casos distraerlos funciona, en algunos casos.

Cuando sientas que estás a punto de reventar, revisa que tu hijo esté seguro y luego retírate para recuperar la serenidad antes de seguir intentando cualquier cosa.

Se supone que una afirmación como “te voy a ayudar a calmarte” puede funcionar ya que tranquiliza al niño, también parece ser que le hace saber que la expectativa que tienes es que va a empezar a recuperar el control sobre su conducta… este no me lo creo, pero aparece en la literatura.

Si tu hijo está en un lugar seguro y todo ha fallado, elimina el incentivo del niño para continuar, esto es ¡ignora el berrinche! En lo personal a mí me funciona de maravilla esta opción, pero me funciona mucho mejor cuando la aplico sobre las señales de que está empezando el berrinche, que en el caso de mi hija es muy fácil de ver: pone cara de drama y se acuesta en el piso, justo cuando hace eso le retiro la atención (incluyendo contacto visual) y como actor que se quedó sin público se levanta muy digna y sigue jugando.

La realidad es que todos pasamos por esta etapa y es muy complicada si a ti te cuesta trabajo lidiar con tus emociones, nada como un berrinche a la mitad del centro comercial para sentir la mirada juzgadora de todos los papás perfectos que salen a caminar al mismo lugar.

Nada como una pataleta en un restaurante para sentir cómo hasta la sopa que te comes te mira acusadoramente. Si te cuestan trabajo esas emociones vas a tener un poco de dificultad en la contención emocional de tu hijo, a veces simplemente hay que dejarlos ser y no estar acribillándolos con promesas, premios, castigos, amenazas y demás cosas que complican lo ya que ya de por sí está difícil. ¿Tú como manejas los berrinches? al final de la entrada hay unas lecturas adicionales que espero te sirvan.

Lecturas adicionales sobre berrinches:

Berrinches y rabietas (American Academy of Pediatrics)

Pataletas y berrinches

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