¿Cómo incrementar conductas en mis hijos?

Ya te he platicado que la conducta tiene antecedentes, lo que sucede antes de que aparezca la conducta, pero también hay consecuencias que son lo que sucede después de que se da la conducta, ahora enfocaré la escuela para padres en los antecedentes (sólo para que sepas del tema), pero lo importante viene después ¡aprenderás a incrementar conductas! 

Antecedentes

La pregunta para entender los antecedentes es un poco como ¿qué sucedía antes de que se manifestara la conducta? ¿Quiénes estaban presentes? ¿Qué circunstancias eran las que estaban?

Ahora bien, hay básicamente dos tipos de antecedentes: los distantes o remotos y los inmediatos o próximos.

Por antecedentes distantes o remotos debes de entender todos aquellos que tienen que ver con el pasado de tu hija o hijo, lo que tiene que ver con su historia, con sus aprendizajes previo y todo lo que tenga que ver con sus habilidades y conductas disponibles producto de su desarrollo.

Estos probablemente no los tienes que identificar, pero si por alguna razón te hacen una entrevista sobre tu hija o sobre tu hijo, lo más probable es que el evaluador te haga preguntas como si recuerdas la edad en la que tu bebé sostuvo la cabeza sin ayuda; o la edad en la que dijo mamá o papá; te pueden preguntar sobre la edad en la que dejó de usar pañal y demás conductas que puedan ayudar a establecer el curso del desarrollo que siguió.

Ahora bien, lo que tú sí puedes aprender a observar y además te va a permitir predecir ciertas conductas son los antecedentes inmediatos o próximos, estos tienen que ver con el presente, son todos los antecedentes inmediatos de la conducta: situaciones, lugares, momentos o personas.

Por ejemplo: Fulanito avienta sus juguetes (esto es la conducta definida), entonces podremos preguntarnos ¿en qué situación sucede? ¿En qué lugar ocurre? ¿Quiénes estaban presentes? ¿Qué hicimos nosotros?

De manera que podrías hasta ponerlo en una tabla (lo que es bastante recomendable) de manera que, para la conducta mencionada,  te puede quedar algo como:

Día Hora Situación Lugar Personas presentes Consecuencias
Domingo 18:20 Viendo T.V Habitación de los papás Mamá Regaño y manazo

 

Creo que no es nada difícil aprender a observar los antecedentes de la conducta, esto es bastante importante porque como te podrás acordar la conducta sigue la ecuación E-(O)-R; en donde la E son las antecedentes.

Aunque no estés intentando cambiar ninguna conducta te recomiendo observar todo esto para que tengas mayor conocimiento sobre tu hija o hijo, muchas veces vamos en automático en la vida y no nos fijamos de los detalles y de la cantidad de información que nos perdemos a la hora de estar con nuestros pequeñines.

Consecuencias

Aquí entramos ya en lo que los papás buscan con mayor frecuencia en el consultorio, aprender qué son las consecuencias de la conducta para cambiarla, ya sea para incrementar conductas positivas o disminuir conductas negativas o no deseadas.

La consecuencia es todo aquello que sucede en el ambiente cuando acaba la conducta, es decir lo que normalmente conocemos como premios (reforzadores) o castigos, lo que debes de entender de entrada es que los premios/reforzadores sirven para incrementar la probabilidad de que aparezca una conducta mientras que los castigos buscan disminuir la probabilidad de que aparezca una conducta determinada.

Incrementar conductas

Aquí entramos en terreno delicado porque hay mucha confusión y mucha gente mal informada sobre reforzadores y castigos, por lo que luego tenemos consecuencias contradictorias e hijos confundidos sobre lo que se espera de ellos o no.

Las consecuencias positivas son situaciones que ocurren inmediatamente después de la conducta, y que causan un aumento en la frecuencia con que se presenta esta conducta.

La conducta se mantiene, generalmente, por consecuencias tales como: atención, sonrisas, elogios, juguetes y comida.

Ejemplo: un niño acompaña a su madre Soriana. Le pide un chocolate y ella le dice que no, entonces el niño se pone a llorar y básicamente hace un “berrinche” (etiqueta incluida), por pena o presión la mamá cede y e da el chocolate…

En este ejemplo la atención de la mamá y el chocolate funcionan como reforzadores (tanto positivos como negativos, ver el video) esto ha incrementado la probabilidad futura de que al negarle algo al niño haga berrinche, además de que la mamá aprendió que para calmarlo le tiene que dar lo que pide y él aprendió que para conseguir lo que quiere necesita hacer berrinche.

En otras palabras, al proporcionarle el chocolate (consecuencia positiva) al niño por su berrinche (conducta negativa), la posibilidad de que el berrinche vuelva a presentarse es mayor.

Procedimiento para aumentar las conductas (La entrada es buena, pero el video aclara mucho)

La regla más importante sobre el comportamiento es:

“Las consecuencias de una conducta determinan el comportamiento futuro”.  En otras palabras, lo que ocurre inmediatamente después de una conducta determinará si esa conducta ocurrirá o no en el futuro. Si las consecuencias son buenas o placenteras existe una gran probabilidad de que se repita esa conducta.

Las recompensas son eventos o cosas que nos gustan o algo por lo que estamos dispuestos a trabajar.  Estas se usan para incrementar una conducta.

Sin embargo, no a toda la gente le gusta lo mismo y por lo tanto, algo que puede ser una recompensa para un niño puede no serlo para otro, es más, a tu hijo le puede gustar un premio un día y no gustarle o estar cansado de él al día siguiente.

Por lo cual es importante conocer la variedad de recompensas que funcionan con su hijo.  Hay tres tipos de recompensas que pueden ser empleadas para incrementar el comportamiento deseado de su hijo: comestibles, actividades y elogios.

Recompensas comestibles

A la mayoría de los niños les gusta una amplia variedad de comida y líquidos que pueden ser utilizados como recompensas. Por ejemplo, pasitas, jugos, cereal, fruta, etc.   Sin embargo, es importante que cuando usen comestibles como recompensas se puedan llevar fácilmente y te permitan recompensar a tu hijo inmediatamente después de que exhibe el comportamiento deseado, en cualquier lugar en que éste ocurra.

Por otro lado, es importante que estas recompensas se puedan entregar en pequeñas porciones para evitar que el niño se sacie y que como resultado deje de estar interesado en continuar trabajando para obtener esa recompensa.

Actividades como recompensas

Los juegos o las actividades preferidas también pueden usarse como recompensas que sirven para incrementar las conductas deseables en su hijo. Las actividades que puedes usar dependerán de lo que le guste a tu hijo.

Estas pueden ser desde ir a la tienda como ver un programa favorito de televisión.  Otros ejemplos son dibujar, andar en bicicleta, leer un libro, oír música, jugar con ciertos juguetes, pasear al perro, etc.

Te recomiendo empezar a hacer un alista lo más amplia posible en la que pongas todas las actividades que puedes usar a tu favor para que las tengas lo más “frescas” posibles.

Recompensas sociales (elogios)

Las recompensas sociales son frecuentemente las más efectivas en incrementar las conductas deseables. De hecho lo ideal es que al principio uses una combinación entre estas y las de actividades o comestibles y luego, cuando la conducta sea estable, sólo des estas y retires las otras.

Las recompensas sociales consisten principalmente en describirle a tu hijo que es correcto lo que ha hecho y en prestarle atención cuando se comporta de manera apropiada.  Esto obviamente lo tienes que hacer de forma verbal: “estuviste sentado durante toda la comida ¡muy bien!”, “jugaste muy tranquilo con tu hermano toda la tarde ¡super! y de manera física como abrazarlo, besarlo o acariciarlo.

Este tipo de recompensas tienen varias ventajas, ya que son naturales, no tienen costo alguno, nunca se agotan y además pueden darse inmediatamente después de que ocurre la conducta y en cualquier lugar.

Reglas para dar recompensas

  1. Siempre debes de ser consistente.
  2. Hazlo inmediatamente.
  3. Cambia las recompensas.
  4. Asegúrate de que la recompensa sea verdaderamente efectiva.
  5. Siempre une temporalmente las recompensas comestibles con recompensas sociales (elogios, abrazos, aplausos, etc.).
  6. No debe de haber ningún “PERO” al momento de dar recompensas

Espero sigas estudiando en esta escuela para padres, cualquier duda por favor escríbeme y con gusto resolveré tus dudas.

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