Instrucciones para los hijos ¿cómo hacerlo?

Hasta este momento en la MEGA Guía ya hemos visto los principios más básicos y generales que deben de permitirnos cambiar algunas conductas, ya sea para incrementarlas o para disminuirlas. Ahora bien lo que sigue es poner en práctica un poco más de conocimiento y hablar sobre algunas recomendaciones para establecer reglas en casa (y que se cumplan). 

Nada más que antes de hablar de esas reglas necesitamos hablar sobre instrucciones para los hijos ya que son el paso previo.

Normalmente pensamos que debemos de dar órdenes en casa y que además nuestros hijos deben de obedecer, pero si recuerdas al principio de la escuela para padres vimos que la conducta tiene antecedentes y variables tanto en el niño como en las consecuencias que pueden hacer que la conducta simplemente no se dé.

Me gusta explicar la diferencia entre órdenes e instrucciones con un ejemplo sencillo, si compras un televisor (¡ojalá!) no trae un “ordenativo” (¡duh!) trae un instructivo. Si ese librito te diera órdenes vendría escrito algo así como:

  1. Abra la caja.
  2. Saque todo.
  3. Conecte los cables.
  4. Vea la tele.

Como puedes ver esas órdenes difícilmente te ayudarían a comprender lo que tienes que hacer para llegar a tu meta y no clarifican lo que se espera de ti ni cómo se espera que lo logres. Por eso damos instrucciones:

  1. Tome el cable azul y conéctelo en la parte posterior del televisor en la ranura verde.
  2. Atornille la plataforma roja con los tornillos morados a la base verde.

Como puedes ver las instrucciones “te llevan de la mano” cuando están bien escritas o enunciadas y eso es lo que puede hacer la diferencia entre que tu hija o hijo haga caso o no…

Nos guste o no las instrucciones tenemos que darlas sin prisa, de manera clara y sin confusiones en lo que queremos y cómo lo que queremos, así que te comparto estos pasos, son sencillos y no necesitan nada más que tu disposición.

Instrucciones:

Paso 1

Obtenga la atención de su hija o de su hijo, el primer paso es básico ya que es el pilar de todos los demás pasos ¿cómo saber que nos están poniendo atención? En los niños el consejo es que sabes que te está poniendo atención cuando te ve a los ojos.

Paso 2

Da la instrucción de forma clara, de manera precisa y específica sin ambigüedades. Ejemplos: levanta los zapatos que están junto al librero y llévalos a la zapatera. Trae el cuaderno rojo que está en la mesa de la sala.

Como puedes ver tenemos que evitar decir cosas como: ¡recoge esos zapatos! (creo que al escribir esto escuché la voz de mi madre, jejejeejejeje).

Paso  3

Tienes que esperar diez segundos, déjame ser más claro, en tu mente tienes que contar un Mississippi, dos Mississippi, tres Mississippi, de manera pausada y respirando, esto lo cuentas en el mismo lugar en dónde diste la orden sin perder de vista a tu hija o hijo.

El tiempo es para que le des al cerebro de tu chiquilla/o para procesar lo que acabas de decir, es decir, le estás dando tiempo de procesar el estímulo y que compita con los demás estímulos que estaban presentes.

Paso 4

¿Obedeció? Por favor refuérzale, hazle saber que lo ha hecho bien, dale una palmada, regálale una sonrisa, felicítale.

Paso 5

¿No obedeció?

Tienes que recobrar la atención de la niña o el niño, elvar el tono de voz, no gritar, solamente impostar la voz, repetir exactamente la instrucción y avisar que habrá una consecuencia negativa. Nota: tienes que especificar la consecuencia negativa y esta tiene que ser con los principios que vimos en la disminución de conductas.

Ejemplo: levanta los zapatos que están junto al librero y llévalos a la zapatera, de lo contrario tendré que apagar la televisión.

Paso 6

Esperar 10 segundos… otra vez…

Paso 7

¿Obedeció? ¡uff la libraste! Nada más que si obedeció en este paso NO lo refuerzas porque estarías reforzando que obedezca sólo cuando hay amenazas.

Paso 8

¿No obedeció? Bueno aquí instigas al niño a que lo haga, es decir, ya se regó el tepache así que no te queda más que demostrar que tu palabra es la ley. Llevas a tu hija/hijo a realizar la conducta y cumples con el castigo.

Claro que la complejidad de la instrucción está en función de la edad de quien tiene que seguir dicha instrucción. Ahora bien, hay maneras de ir generando conductas complicadas reforzando las conductas más simples.

Como por ejemplo, le pides lo de los zapatos, logra identificarlos ir por ellos pero no pasa de ahí, entonces refuerza esa cadena de actos hasta que sea estable, luego dejas de reforzar esa cadena y refuerzas cuando se hayan adicionado más pasos, por ejemplo refuerzas ahora cuando ano nada más llegó a ellos sino que también los levantó y los llevó a otro lado.

No es difícil dar instrucciones, solamente tienes que ser constante y ensayar muchas veces para que sea un hábito tanto en tu persona como en tu hija o hijo. Entendiendo este tema te será mucho más fácil comprender cómo poner reglas en casa y sobre todo cómo hacerle para que sean respetadas.

No te pierdas la siguiente entrada de la Escuela para padres, la MEGA Guía.

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