Ansiedad en los padres ¿Qué tan pesimista eres?

Si hay algo que puede generar ansiedad en los padres es ver a un hijo enfermo, mi hija estuvo enfermita el fin de semana y no pude más que recordar que no hay que ser pesimista en la vida (cuando se puede). 

Existen demasiados mitos y leyendas alrededor del pesimismo y el optimismo que más que ayudar sólo dañan a las personas porque los hunde más en la desesperación, hablar de estos dos términos es entrar al terreno de la psicología cognitiva, de la lingüística y de la neurología.

La manera en la que nos explicamos la vida tiene un impacto profundo en nuestro ser y puede ser motivo hasta de depresiones severas y problemas de salud crónicos. Esta entrada es sólo la introducción porque es un tema muy extenso que dividiré en varias entradas. Empecemos con la historia que guiará la semana:

El papá está observando a su hija en la cuna en donde su hijita recién nacida duerme, él se siente orgulloso y pleno de amor por ella y piensa que su vida se ha llenado de un amor tan grande que no sabía que podía experimentar, en eso su hija abre los ojitos, lo ve y de repente el labio inferior le empieza a vibrar, a temblar sin razón alguna… el padre observa y rápidamente descarta las opciones ¿tiene frío? ¿fue un bostezo?… o algo más…

Ahora el corazón del papá está latiendo a mil por hora, siente como si se le fuera a salir del pecho, corre en busca de su esposa que está tranquila descansando de una noche pesada de no dormir y le dice: nuestra hija tiene algo malo, hay que buscar un neurólogo…

Ella se levanta rápidamente y va a revisar a la niña, él le explica lo que vio y ella le aclara que ya se lo había notado y que probablemente no era nada, pero que si lo tranquilizaba en la siguiente cita al pediatra le preguntaría…

El papá no se queda nada tranquilo y se la pasa los siguientes días pensando que si su hija tiene algo malo no va a poder llevar una vida adecuada por el país en el que viven, que chance y hasta de país hay que cambiarse además de que el papá empieza a imaginar todo lo que su hija no va a poder hacer si en verdad tiene alguna lesión. Todo esto con una creciente carga de culpa porque piensa que talvez él le ha pasado algún gen defectuoso, recuerda todos los familiares que han tenido problemas de salud buscando algún patrón que le muestre cómo ha fallado su genética.

Cada vez se hunde más en la ansiedad y poco a poco se va quebrando hasta hacer el brinco a la tristeza y posteriormente a la depresión, por más que la gente a su alrededor le anima y le comenta que esos reflejos son normales simplemente él no logra descansar, ni disfrutar, de hecho hasta deja de jugar y disfrutar de su hija y de su esposa.

Llegado el día del pediatra recibe la noticia de que son reflejos normales y que no hay nada malo ni de qué preocuparse, sólo en ese momento “le regresa el alma al cuerpo” y empieza  disfrutar de nuevo…

Puede ser que la historia te suene realmente exagerada, pero para algunas persona es la realidad ven la vida y los eventos de manera negativa, es como si tuvieran una configuración inicial para ver en automático las cosas desagradables como algo que durará siempre o por lo menos mucho, pero mucho tiempo… y además lo verán como algo que los va a superar y para rematar…será su culpa.

Hay dos maneras de explicarte la vida, puedes hacerlo desde una postura pesimista o desde una optimista, quiero aclarar algo, ninguno de los dos es lo que te ha enseñado la sociedad, me refiero a que no tiene que ver con que si eres optimista vas a estar positivo y sonriente o si eres pesimista vas a estar enojado todo el tiempo como pitufo gruñón.

Lo pesimista y lo optimista tiene que ver con la manera en la que construimos nuestras explicaciones tanto de lo bueno como de lo malo que nos sucede, es una manera de percibir que se aprende desde la infancia y nos puede llevar a tener mayor autoeficacia o nos puede llevar a depresiones profundas.

Lo interesante del tema es que hay gente que ni siquiera sabe que tiene una pauta explicativa pesimista ¡te va a sorprender que la tengas! Lo bueno del asunto es que es algo que se puede modificar a través del aprendizaje y sobre todo de la práctica, así que pendiente de las siguientes entradas porque vas a aprender a ser más optimista.

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3 comentarios en “Ansiedad en los padres ¿Qué tan pesimista eres?

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