6 trucos para comer bien en familia

Comer en familia puede ser un reto, así que en esta entrada la nutrióloga Cintia Barreda nos pasa algunos trucos y recomendaciones para que nos vaya mucho mejor y nuestros hijos coman bien. Claro que hay mucho más de qué hablar en este tema por lo que al final de la entrada vienen sus datos de contacto para que si quieres la consultes. 

Antes de iniciar esta entrada, quisiera agradecer a Papá Moderno por la invitación, y a ustedes lectores, que estos párrafos les sean de utilidad.

Muchos son los temas de los que hay que hablar cuando se trata de nutrición en niñ@s, pero tomemos un pedacito de tanta información y aprendamos en este blog.

A medida que los niñ@s van creciendo, la textura de los alimentos va cambiando: de papillas a picados y más tarde a la preparación culinaria ofrecida en la mesa familiar; haciendo un paréntesis hay que recordar que esta alimentación debe tener ciertas características como que debe ser correcta, equilibrada, completa, suficiente, variada, con un horario establecido de acuerdo a las actividades y necesidades de la familia.

Pero no siempre todo es miel sobre hojuelas, cuando los niñ@s están comiendo con la familia, suelen empezar problemas, desde que el niñ@ no quiere comer o no le gusta la preparación de los alimentos hasta discusiones de pareja en la mesa.

Los niñ@s están en aprendizaje constante hasta a la hora de comer en familia, especialmente cuando mamá o papá están presentes, por lo que  te recomiendo convertir la hora de desayunar, comer y cenar en un momento amable y cordial.

Esto es importante: una casa con una mesa hostil no les deja nada bueno a los niñ@s pues relacionan la comida con sentimientos desagradables.

Para los niñ@s que ya han cumplido un año, los alimentos diferentes a la leche son preponderantes y ya no complementarios en la dieta, este estadio se alcanza cuando ya tiene dientes molares, cuenta con la madurez para masticar razonablemente los alimentos y domina la cuchara, además de otros utensilios de mesa, entonces se puede decir que el niño ha pasado con éxito la transición de la lactancia a su incorporación a la alimentación familiar.

Para lograr una relación alimentaria benéfica se deben considerar los siguientes puntos:

Horarios y comidas en familia.

Cuando el niñ@ tiene alrededor de un año, se le debe integrar a la comida familiar, para entonces ya no come a libre demanda y se puede adaptar al ritmo de vida de la familia. La ventaja de que se acostumbre a tener un horario de comidas (en lugar de comer a cualquier hora de manera desordenada) reside en que aprende a sentir hambre y a saciarla y, en consecuencia, a regular sus hábitos de ingestión de alimentos.

Técnicas de alimentación en familia.

El niñ@ de uno a seis años centra su interés en socializar más que alimentarse. En ocasiones se encuentra tan absorto con el juego que se olvida de comer, lo que aunado al escaso apetito propio de esta edad le origina problemas con quien los cuida.

A fin de evitar conflictos es necesario preparar al pequeñ@ para la comida; con ese propósito, se le debe permitir que se tome un descanso, esto hará que a la hora de la comida tenga más disposición como su familia.

También es necesario que ingiera bocados pequeños y que se respete su particular ritmo para comer; cabe recalcar que el respeto es un ingrediente indispensable para que el niñ@ aprenda a regular su consumo de alimentos.

Introducción de nuevos alimentos.

Observar en qué tiempo de comida el niñ@ está más dispuesto a probar un alimento nuevo, ofrecerle el alimento cuando tenga hambre, pero no demasiada, pues un niñ@ hambriento se vuelve intolerante. Servirle una porción pequeña del nuevo alimento y considerar que no es suficiente que el niñ@ mire y huela los alimentos puesto que solamente cuando los pruebe se producirá mayor aceptación, sin embargo, no se debe forzar a que lo pruebe, por más sutil que esto se haga (no importa si es por medio de ruego, suplica, chantaje, premio o castigo, eso no se hace y ya).

Preferencia, selección y consumo de alimentos.

La alimentación debe cumplir con ciertas características, pero cuando los alimentos ricos en grasas o azúcares están disponibles todo el tiempo es fácil que se consuman con frecuencia, por lo que se vuelven familiares y por lo tanto tienen más probabilidades de ser aprobados; además, la asociación de dichos alimentos con contextos sociales positivos (fiestas, premios, regalos, recreo, vacaciones, diversión) incrementa su preferencia.

Presentación de los alimentos y métodos de alimentación.

 Las siguientes recomendaciones están encaminadas a lograr una mayor aceptación de los alimentos y un mejor dominio de las técnicas de alimentación por parte del niñ@:

Ayudar al niñ@ a cortar trozos del tamaño de un bocado, cuando todavía no es capaz de hacerlo por sí solo, preparar alimentos que pueda tomar con las manos, variar las texturas de los alimentos, como por ejemplo: suave, firme, jugosa.

Combinar colores para hacer más atractiva la comida, las frutas y las verduras son de gran ayuda para este propósito, a estas últimas darles presentaciones atractivas para facilitar su aceptación; una forma de lograrlo es servirlas crudas o cocerlas solo ligeramente y con poco agua para que no pierdan su textura crujiente y color brillante, también utilizar cubiertos, platos, vasos, etc. de material y tamaño adecuados para el niñ@, con el propósito de que le resulten seguros y fáciles de usar.

Habilidades.

El niñ@ puede usar tenedor, cuchara, y emplear en forma adecuada una taza, sin embargo el corte y untado con un cuchillo tal vez requiera mayor refinamiento. Es necesario que los niños se mantengan sentados de manera cómoda en la mesa para todas las comidas, la alimentación no es un proceso tan desordenado en esta etapa, aún ocurren derrames de comida, pero son accidentales.

Mucho cuidado:

Hay algunos alimentos que pueden ocasionar atragantamiento en niñ@s pequeños por lo que deben modificarse para hacerlos más seguros, como el cortado de uvas a la mitad o de salchichas en trozos pequeños. La supervisión de un adulto durante la hora de la comida es importante, pero se trata de que cada tiempo de comida sea agradable y no un martirio o escenarios llenos de regaños.

Espero que esta información haya resuelto una que otra duda.

L.N. Cintia BarredaSi les interesa contactar a la nutrióloga que nos compartió esta entrada la encuentran en los siguientes datos de contacto:

Lic. Nutrición Cintia Barreda

Tel. 0445510048661

                                                                            e-mail: cintia.barreda@hotmail.com

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