5 cosas que aprendí como papá

La frase “la escuela de la vida” cobra mucho sentido cuando te enfrentas al placer-reto-terror de ser papá, así que en este mes de julio (el cual es el mejor de todos por que es mi cumpleaños) te comparto 5 cosas que aprendí como papá. 

El valor del dinero

En general todos tenemos una idea de lo que vale el dinero, no creas que descubrí el hilo negro, lo que sí es que aprendí que el dinero no vale igual y que un peso pueda valer más o menos que otro peso.

Puede sonarte bastante raro lo que acabo de decir, pero aprendí que no vale igual ni se gasta igual el dinero. Hace algunos años, más de los que pensé al escribir esta entrada, tomé una decisión y fue que quería poner un consultorio de psicoterapia y dedicarme a eso.

Todavía recuerdo con cierto gusto-nostalgia cuando por fin logré entrar a una clínica, me sentía soñado, aun cuando mi primer sueldo “legal” como terapeuta era de, nada más y nada menos que 300 pesos semanales.

La verdad me da risa recordar mis inicios, pero para mí esos 300 pesos valían un montonal, eran el resultado de horas y horas de estudio y de estar buscando la oportunidad, esto en un país en el que más del 53% de la gente no trabaja en lo que estudiaron era un gran logro.

Esos 300 pesos de hace algunos ayeres no valen lo mismo que 300 pesos del día de hoy, en esa época no sabía cuánto valían unos pañales… así que verás que esa cantidad tiene otro valor para mí.

Cada peso vale, pero para mí vale más si cubre las necesidades de mi hija, prefiero no gastar nada en mi persona con tal de saber que he cubierto con lo que se necesita, por eso el dinero no vale igual, tiene más valor cuando es para mi hija que cuando es para mí.

El valor del trabajo en equipo

Eventualmente la vida de va a poner en una encrucijada en la que vas a necesitar ayuda te guste o no. Necesitas apoyo sí o sí, no importa si eres papá o mamá soltera, si tu familia vive lejos o de plano no te caen bien.

En situaciones así es en donde aprendí a valorar el trabajo en equipo, si no fuera por las redes de apoyo que tenemos, probablemente no nos la pasaríamos tan bien. Ya sea porque nos han apoyado escuchándonos, dándonos consejos o apoyando activamente en el cuidado de mi hija.

Todavía recuerdo lo difícil que fue salir del hospital y el problema de salud que tuvo mi esposa por la cesárea, si no es porque mi familia y su familia nos apoyaron, la verdad es que creo que no la hubiéramos librado tan bien.

Tampoco me quiero poner extremo, pero son los detalles los que te hacen apreciar el valor del trabajo en equipo, desde cómo envolver en la cobija a mi hija hasta cómo y qué “hipoglos” aplicar para evitar rozaduras.

El valor del trabajo en equipo se aprende en la adversidad, cuando sientes el agua en el cuello y de repente en la angustia aparece una mano que te guía a la orilla segura.

El valor de la comunicación

Nada como unas horas de falta de sueño, un poco de hambre y un buen resfriado para que estalle una bomba por errores de comunicación.

Si algo aprendí es que si quieres algo debes pedirlo, si quieres decir algo debes de decirlo, si quieres que algo cambie debes de plantearlo y si quieres recibir algo debes de expresar tu deseo.

Todo lo anterior debe de estar en el contexto de que cuando te expreses, especialmente de algo que te desagrade, debes de hacerlo en función de la conducta y no de la persona, porque en el momento que atacas a la persona estás en el canal de la agresividad, recuerda que lo que te molestó está relacionado con las conductas de la persona, no con en la persona misma.

El valor de la amistad

Creo que ahora soy más amigo de mi esposa que cuando realmente éramos amigos, no me malinterpretes al leer esto, la amo y sé que me casé con la mujer perfecta para mí, sólo que con la paternidad hemos tenido oportunidad de conocer otros aspectos de nosotros mismos.

Con las noches de sueño interrumpido, las conductas nuevas que se aprenden  en segundos, he aprendido a escuchar y a comunicarme a niveles más profundos.

En el crisol de nuestra amistad he podido hablar de mis inquietudes, de mis esperanzas, de mis miedos y de mis territorios desconocidos, es en la amistad creada en el matrimonio en donde he visto cómo nuestra relación se fortalece y nos permite crecer independientemente en la pareja.

El valor del amor

Definitivamente sólo cuando eres papá puedes saber algunas cosas, todos hablan del amor, muchos creen saber lo que es el amor, pero sólo cuando tienes a tu hija en brazos medio dormida y con una sonrisa llena de amor e inocencia dice “papá” es cuando realmente entiendes la frase “se me derritió el corazón”.

Sólo cuando tu hija tiene fiebre y está enferma es cuando clamas al universo que por algún mecanismo le quite todo malestar y te lo ponga en su lugar, que tú quieres sufrir sin importar qué tengas que sufrir con tal de que tu hija siga riendo y disfrutando de su vida.

Sólo cuando a pesar de estar cansado de un día laboral completo, llegas a casa y te reciben con los brazos abiertos, es cuando se siente una emoción cálida en el pecho y todos los problemas desaparecen.

¿Sabes lo que es el amor? Probablemente, pero no sabes lo que es esencialmente el amor hasta que tienes una hija que voltea a verte para tomar valor y bajar por una resbaladilla, que te busca la mirada para saber que todo va a estar bien  y que cuando te sonríe ella no sabe que ese el regalo más hermoso que puede existir en la existencia.

Hace unos días me quedé solito en casa y me percaté de lo mucho que me gusta el silencio, pero de lo vacío que se quedaba mi ser sin escuchar los gritos, risas, lloriqueos, pasitos traviesos, palabras y demás sonidos que mi hija hace.

El amor no se puede describir, puedo dar mil y un rodeos para explicarlo, pero no lo voy a lograr, el amor del que te hablo sólo lo conocen los que lo han vivido y sólo lo reconocen en otros los que han sentido su profundidad.

Todos sabemos hablar de amor, pero si algo aprendí al ser papá es que puedo hablar del amor como puedo hablar de una comida sabrosa, sólo los que han tenido oportunidad de experimentarlo saben de lo que se habla.

¿Quieres saber qué es el amor? Es sentir lágrimas en los ojos de que tu hija vuelva la mirada, encuentre la tuya y te diga papá.

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