10 lecciones de papá

Definitivamente los hijos son escuela, no tenía idea de todo lo que podía cambiar y qué tan rápido podía cambiar. El día de ayer mi hija hizo el favor de esperarse hasta que yo  llegara para hacer popó y en menos de lo canta un gallo mi esposa gritó ¡safo! 

En el momento en que cambiaba el pañal me acordé del primer pañal que cambié, ese que terminó en tragedia y que todavía me hace recordar la cara de la enfermera como si yo no tuviera futuro en esto de la paternidad, pero ¡tómala enfermera juzgadora! ¡Puedo cambiar pañales sin vomitarme! Con ganas de ir a decírselo en su cara…

Pues con eso me fui a dormir y me percaté de que aprender a ser papá es aprender a ver y a escuchar “las clases”, nada más que estas no las da la vida sino los hijos. Solamente hay que estar en lo que uno está y evitar pensar que los niños no saben.

Algunas de las cosas que mi hija me ha enseñado fue simplemente jugando, así que hasta su pedagogía/didáctica es muy buena y ¿qué es lo que he aprendido?, bueno, pues aquí algunos de MIS aprendizajes:

  1. La vida hay que beberla a sorbitos, así, a pequeños traguitos mientras disfrutamos el momento; como si bebiera un té exótico o un vino en una terraza en el bosque.
  2. Mi hija es budista y tengo que aprender sus enseñanzas. El pasado lo deja en donde le corresponde y el futuro no la perturba ni para bien ni para mal, a la par que bebe la existencia está en lo que está.
  3. Si quieres algo… hazlo, si no se puede insiste, si aun así no se puede cambia de meta.
  4. Si quieres a alguien regálale tu sonrisa, es el único bálsamo para el alma que realmente funciona sin importar el tamaño de la herida.
  5. Si tienes una piedrita en el zapato y te molesta, detente sin importar con quién estés o en dónde estés y retira lo que te molesta.
  6. Lo que te gusta ¡disfrútalo! Sin pena ni remordimientos, y lo que no te gusta no lo tomes ni para quedar bien (eso incluye jugar con la caja/envoltura en lugar de usar el regalo…).
  7. Cada lugar al que vayas (excepto al pediatra) es un lugar con posibilidades de diversión, así que tienes que ser creativo y ver el escenario con ojos nuevos y no con los lentes impuestos por la sociedad.
  8. Nada es tan malo que no se pueda curar con un helado acompañado de los seres que te aman.
  9. Te vas a caer, de hecho vas a pasar mucho tiempo en el suelo, esa es una condición natural de vivir, solamente no olvides que la otra parte es levantarse tantas veces como sea necesario.
  10. No es no, es la palabra más pequeña que existe y a la vez la más fuerte que puede haber.

Estas son algunas de las lecciones que he aprendido en mi andar en esto de la paternidad, obviamente todavía no supero a la maestra, sin embargo pongo toda mi atención en clases ¡ja! Y pensar que el primer pañal terminó en una escena tan cómica…

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